La UNAM mostró un estudio el cual demuestra que los mexicanos somos inconscientes al rango de peso que tenemos

México; viernes 10 de diciembre del 2021/agencias.- La académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, Dagmara Wrzecionkowska participó en la conferencia “Percepción de la obesidad. ¿Nuestros sentidos nos engañan?”, donde destacó la importancia de hablar sobre las consecuencias de la obesidad, que afecta a 8 de cada 10 adultos mexicanos.

Explicó que a medida que se aumenta de peso, se agudizan los riesgos de padecer diabetes tipo 2, cáncer de mama y de colón, hipertensión, aumento de colesterol y triglicéridos, además de problemas ginecológicos y respiratorios.

Wrzecionkowska apuntó que en México la prevalencia combinada (hombres y mujeres) de sobrepeso es de 39.1 por ciento y de obesidad de 36.1 por ciento: y afecta a ocho de cada 10 adultos.

Puntualizó que 76 por ciento de ellas son perjudicadas por este problema, en tanto que en el caso de los varones el número es más bajo: 40 por ciento tiene sobrepeso y 32 por ciento obesidad.

Refirió la existencia de estudios que señalan que somos inconscientes del rango de peso que tenemos. Por ejemplo, 49 por ciento de las personas con sobrepeso no eran conscientes de ello, pensaban que tenían normopeso (peso que se considera saludable). Por otra parte, cerca de 90 por ciento con obesidad no advertían su estado.

Señaló que además de la báscula, un indicador para detectarlos es la ropa; sin embargo, hoy cada vez más un número importante de nuestras prendas son elaboradas con telas elásticas, además, lo que antes era una talla grande ahora es mediana.

Comentó que como parte de un estudio realizado con alumnas de la Facultad de Medicina de la UNAM, se evaluó la actitud anti obesidad (antifat attitudes) y si ésta puede verse influida al mirarse al espejo o subirse a una báscula. En este caso, las estudiantes conocían bastante bien su peso, pero no todas podrían identificar su rango.

Explicó que la antifat attitudes, se refiere a la intolerancia hacia la obesidad, actitud discriminatoria que perjudica a una persona con obesidad o sobrepeso, además de los problemas de salud que pudieran afectarle, así como su influencia en la autoestima.

Nombrar la obesidad como una enfermedad puede influir en la percepción que tenemos de ella como algo fuera de control o, por el contrario, un estímulo propio para cambiar esa actitud. A veces, con una técnica motivacional se puede lograr la meta de disminuir los kilos que sobran.

Al respecto, en el Centro de Ciencias de la Complejidad, en colaboración con la Facultad de Psicología, se estableció un programa por medio de tres elementos: actividad física, alimentación con conteo de calorías y motivación.