MI ÁRBOL DE CADA AÑO

Qué tal, amigo lector; oiga, rápido pasa el tiempo, ya estamos en pleno diciembre y sus posadas. Para muchos, un mes que significa el preámbulo de una nueva vida. Por estos días se sueña, y se expresa tan estridentemente la alegría, que las horas resultan cortísimas para llenarlas de palabras efusivas. Pero también existen personas que por distintos motivos quisieran detener el tiempo para no llegar a puertos indeseables, a destinos fatales; así son los caminos de la vida. El gran Amado Nervo escribió que, cada quien es arquitecto de su propio destino; en esa lógica, debiéramos aterrizar cada proyecto en tierra firme. Como decía un buen amigo, la planeación no debe dejarse ni en las acciones más audaces, no hay un solo hombre exitoso que no haya pensado y diseñado en su mente una y mil veces la construcción de su empresa. Hay detalles elementales para conseguir una existencia plena, como dice un viejo poema, cada persona tiene que decidir una vez en su vida si se lanza a triunfar o se sienta a contemplar el paso de los ganadores. Aunque cuando hablamos de triunfar nos referimos a la consolidación de todas las virtudes y las cosas nobles que hacen feliz a un ser humano. No deberíamos nunca pasar por pena alguna cuando en nuestras manos está vivir bien y a plenitud… MI ÁRBOL DE CADA AÑO. Acompañado de mi familia decidí acudir a uno de los varios centros comerciales que se han instalado desde hace algunos años en esta vapuleada ciudad de Tepic, todo para comprar el tradicional arbolito navideño. Esperando que el presupuesto nos alcanzara llegamos al estacionamiento de la tienda, con todo el valor de quien ha decidido desprenderse de una buena parte de su nada desahogado salario, sobre todo en estos difíciles meses en que las cosas han subido como bombas de jabón; claro, no es lo mismo ser diputado, que simple trabajador de la pluma; pero ellos, los “defensores” de nuestros derechos, también saben pelear su pedazo de carne como gato boca arriba, haciendo valer su real poderío. Este año 2021 los legisladores federales recibirán su abultada quincena y aguinaldo libres de paja y polvo; eso es defender con valentía “sus intereses”. En fin, luego de algunas vueltas porque el estacionamiento estaba saturado encontramos un lugar para acomodarnos. No entiendo de dónde sale tanta gente queriendo comprar; nos quejábamos de que no hay dinero, pero inexplicablemente los centros comerciales siempre están a reventar, y las inmensas filas en las cajas me indican que nadie llegó sólo a percatarse de qué color es la pared del establecimiento. Ya, adentro, empezamos a buscar el famoso arbolito, había que encontrar uno que se adecuara a nuestro presupuesto, ni más ni menos; en la vida las cosas no siempre son como uno las quiere, las decisiones se toman con firmeza, pero también con sentido de responsabilidad; ya ve lo que ocurrió en el Congreso del Estado donde las diputadas y diputados de la Trigésima Terceras Legislatura, han tenido que aprobar la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos del Estado de Nayarit para el Ejercicio Fiscal 2022, un documento que lleva la intención de enderezar el barco y mejorar la viabilidad económica del estado; sí, en parte agrio el remedio, pero necesario para intentar salir del atolladero. Decididos por uno mediano que estaba en “oferta” el asunto del árbol quedó resuelto, faltaban las esferas, las luces y los adornitos, ni modo a apechugar el gasto, si algo se empieza se debe terminar y bien. Salimos de la tienda cargados, dispuestos a llegar a casa para armar no sólo nuestro árbol, si no las esperanzas en los proyectos del año que viene. Mi hijo condujo el auto por toda la ciudad, esta capital que se ha transformado en unos cuantos días; el Ayuntamiento de Tepic, arregla las calles con su chapopote, tapa baches todos los días, aunque dice doña Gertrudis que a veces lo hacen muy mal, que su calle quedó para llorar. Será el sereno, pero como decía el gran Juan Gabriel, la intención es buena nadie se las quita, los del gobierno pasado ni tierra le echaban a los baches. Por fin llegamos a casa, armamos el arbolito navideño, y ya plácidamente sentado en mi cómodo sillón reflexioné en, con cuanto orgullo se disfruta lo que se compra con el esfuerzo, sin quitarle nada a nadie. Me pregunto si los que saquearon al gobierno estatal y a la UAN estarán disfrutando sin remordimiento de lo que se llevaron. En Nayarit miles de personas pasarán una de las navidades más pobres de su vida, y seguramente un enero crudo y triste por las bajas temperaturas, y la inflación económica que según algunos organismos financieros pegará duro en la nación. Por eso esta navidad habrá que escoger algo de la mesa y la casa para brindarlo con aprecio a los que menos tienen. Me preguntó mi esposa que dónde quedaría mejor colocado el árbol, y le contesté; el lugar es lo de menos siempre que cumpla su cometido, unir a nuestra familia en estas sensibles fechas decembrinas. robleslaopinion@hotmail.com