*Se pone en riesgo la vida los pacientes

Por: Javier Rojo Fregoso

Tepic, Nayarit.- Lunes 10 de enero del 2022.- Personas que ocupan tratamiento para quimioterapia tienen que acudir hasta con los altos jefes para que en los almacenes “suelten” los medicamentos.

En las farmacias, señalan los pacientes, les dicen que no los hagan y los traen nada más mareándolos diciéndoles que vuelvan tal día y nada, y todos los días es lo mismo.

Y si alguien tiene dinero para comprar por lo menos una medicina, mientras que aquí en Tepic en cualquier farmacia cuesta 8 mil pesos en Guadalajara se consigue a mil 800 pesos, como si todas las farmacias de Nayarit se pusieran de acuerdo para alterar los costos.

Manifiestan que cada tratamiento contra el cáncer cuesta de 40 a 50 mil pesos, costo  inaccesible para los pacientes y sus familiares.

Se tienen que juntar en grupos para presionar ante los altos jefes porque de otra manera no consiguen nada.

Tal es el caso de una madre de familia que señala que su hija toma Psicotrópicos que no le deben faltar. Se los administra cada quince días, pero en el IMSS desde noviembre no se los han surtido y por la falta de medicamentos se descontrola, la tiene que tener encerrada porque se quiere salir y correr desesperada por toda la calle.

Le aplica Haloperidol de 50 miligramos, son dos inyecciones al mes. Tuvo que acudir a la delegación del IMSS para exigir que le dieran el medicamento.

Y cada fin de año es lo mismo pero solo la suspensión de entrega era de un mes pero ahora fueron dos meses sin el medicamento, eso nunca había pasado.

Y así como esta denuncia hay muchas tanto en el ISSSTE como el IMSS. La gente se imagina que se roban los medicamentos porque son carísimos, que los altos mandos de estas instituciones están implicados en los saqueos indiscriminados e inhumanos que le pueden costar la vida a muchas familias nayaritas.

Son miles y miles de pesos los que pudieran estar obteniendo, aseguran, con estas trácalas.

Y los empleados de las farmacias a diario reciben mentas de m….amenazas y  hasta agresiones.

En una ocasión llegó una señora y le puso una grita al personal, se molestó bastante porque siempre que iba a ver si ya tenían su medicamento le decía que no había, les dijo: ¿qué quieren?, ¿qué me emborrache para poder dormir?.

Y en otra ocasión, un señor ya mayor, que estuvo padeciendo también la negativa del medicamento, muy enojado con el bastón quebró el vidrio de la farmacia.