*Lamentan que el hambre que trae el “títere de Ney”, Alejandro Galván, quien dicen, es el que gobierna de facto el municipio de Tepic, esté golpeando el bolsillo de los más vulnerables

* Se niega a respetar el 50% a las personas de la tercera edad en el pago de los servicios a pesar de que la Ley de ingresos del 2022 lo contempla

* Aplicó aumento excesivo al cobro del agua potable sin que éste haya sido autorizado por el Congreso

* Se niega a bajarse el sueldo tal como lo hizo el Presidente Andrés Manuel y el gobernador del estado, Miguel Ángel Navarro

*Pretendió cobrarle a los tepicenses 60 nuevos impuestos; se ha vuelto un escándalo nacional el “sueldazo”  millonario que presuntamente recibe su mamá

*Despidió de la administración a 900 trabajadores sin darles liquidación o finiquito en medio de la dura crisis provocada por la pandemia a pesar de que muchos tenían más de 20 años laborando en el ayuntamiento

Por: Servio Tulio Berumen

Tepic, Nayarit. Jueves 13 de enero del 2022.- Tal parece que el saco le quedó demasiado grande a la Presidenta Municipal de Tepic, Geraldine Ponce, ya que a ciento dieciocho días de haber asumido el cargo, su gobierno navega de escándalo en escándalo, a tal grado que su popularidad se encuentra por los suelos.

El escándalo nacional del presunto sueldazo millonario de su mamá, Marisela Méndez Gutiérrez, quien fue balconeada por cobrar presuntamente un sueldo bruto mensual de $ 110 mil 040 pesos, con prestaciones de $ 197 mil 791 pesos, en el SIAPA-Tepic, fue un golpazo brutal contra su popularidad.

Los tepicenses se encuentran decepcionados de la alcaldesa Municipal de Tepic, lamentan que junto con Alejandro Galván, “títere de Ney”, quien dicen es el alcalde de Tepic de facto, Geraldine esté tomando decisiones que lastiman el bolsillo de los tepicenses, en especial de los más vulnerables como las personas de la tercera edad a los que no les quiere respetar el descuento del 50% en el pago del predial y agua potable a pesar de que la Ley de Ingresos 2022 aprobada por el cabildo y los diputados, sí lo contempla.

Y que exista un aumento brutal en los recibos del agua del 30% a pesar de que los diputados echaron abajo tal aumento que exigió en el Congreso Alejandro Galván.

Y tal parece que se ha negado a bajarse el sueldo como sí lo hicieron el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y el gobernador, Miguel Ángel Navarro.

Los tepicenses no le perdonan a la alcalde municipal de Tepic, Geraldine Ponce y a Alejandro Galván que hayan pretendido generar 60 nuevos impuestos.

Los diputadas y diputados de la Trigésima Tercera Legislatura, al eliminar esta locura de Geraldine Ponce y desmedida ambición de Galván, evitaron un levantamiento popular.

También trascendió que Geraldine, les autorizó un bono de 30 mil pesos mensuales a cada regidor para tenerlos comprados y le aprueben lo que se le ocurra.

Y para aumentar más el rechazo de los tepicenses en su contra, la alcaldesa de Tepic despidió a 900 trabajadores en medio de la pandemia donde las fuentes de empleo escasean, sin darles ni su finiquito o liquidación que por Ley les corresponde, existiendo personas que tenían más de 20 años laborando en el ayuntamiento de Tepic y les será imposible colocarse en algún otro lugar a trabajar por su edad.

Los traen vuelta y vuelta diciéndoles que les van a dar solución y nada, no les pagan ni un peso, lo único que exigen los trabajadores es lo que les corresponde por Ley.

Ni siquiera tuvo el valor de hacer un despido en forma legal, lo hizo vulnerando los derechos humanos y laborales de 900 personas a las que hasta el momento se ha negado a darles la cara.

A los 900 trabajadores, padres y madres de familia, los “lanzó a la calle”, mediante emisarios que se han dedicado a hostigarlos. La presidenta, tanto ha menospreciado a estos humildes trabajadores que ni siquiera al menos, ha enviado a la Jefa de Recursos Humanos a hablar con todos para aclararles la situación.

Es un retroceso el que se está viviendo en el Ayuntamiento de Tepic en el trato hacia las personas, si Geraldine sabía que no tenía el dinero para liquidarlos, hubiera esperado a tenerlo antes de causarles tanto daño psicológico y económico no solo a los 900 trabajadores, sino también a sus familias porque son en las que repercute el trato tan indigno y despiadado de la Alcaldesa.

Solo está proyectando una imagen falsa de ser una mujer piadosa, se exhibe como persona empática cuando se trata de las mascotas, pero la realidad que viven los trabajadores es la que ellos mismos han relatado y se ha plasmado en esta nota.