Djokovic

Asunto 1

Soy un gran fan del deporte. Durante mi niñez admiré a personajes como Jordan, Schumacher o Roberto Baggio. Durante los últimos años me es imposible no seguirle la pista a Brady, Nadal o Federer. Amigos y familiares mayores que yo no dejan de hablar de Maradona, Pelé, o Hugo Sánchez. Los más chicos buscan estar enterados de Halland o Mbappé. Todos, o al menos la gran mayoría, seguimos a los deportistas porque consideramos que son seres de otro planeta. El problema es cuando literalmente los tratamos como seres especiales y ellos se creen dignos de ese trato.  Me refiero a esto por el caso de Nolan Djokovic.

            El serbio no es un personaje del cual siga su trayectoria. Hay tenistas a los cuales disfruto ver por su estilo y por lo que hacen fuera de la cancha. Sin embargo, seguí con mucha atención toda la situación alrededor suyo en Australia.  Este sujeto tenía la intención de defender su corona del Abierto Australiano, llegó a  su territorio, lo detuvieron, provocó un lío diplomático ente Australia y Serbia y ,a final de cuentas, fue deportado hace tan solo unos días.  Yo creo que, de fondo, este asunto tiene mucha tela de donde cortar. 

            El meollo se relaciona con posicionarse como pro vacuna o en contra de las vacunas. Es decir, todos somos libres de decidir si queremos vacunarnos o no. Sin embargo, hay algunos que son más responsables que otros. El impacto que tiene el tenista serbio es incomparable al que tiene cualquier persona de a pie. Me explico, lo que él diga- o deje de decir- influye en millones de personas alrededor del planeta. Y es precisamente eso, su autoridad, lo que podría llegar a servir como justificación para el movimiento antivacunas.

            El gobierno ha australiano me parece que ha actuado de forma responsable. Hicieron lo que tenían que hacer y nada más. Habrá que ver si se le permitirá la entrada a los siguientes torneos que se llevarán en otras partes del mundo. El antecedente ya está establecido. ¿Qué es más importante? ¿El derecho de todo un país al limitar la entrada a su territorio solamente por gente vacunada o el derecho de un solo hombre a no querer hacerlo?

Asunto 2

Siguiente con esta línea de la gente famosa que a veces hace cosas no tan inteligentes se encuentra Boris Johnson.  Este pintoresco personaje- casi el hermano perdido de míster Trump- va que vuela a que lo corran de su puesto de primer ministro inglés. Resulta que desde el inicio de la pandemia siempre se rehusó a acatar las indicaciones que recibía desde el exterior, principalmente de la Organización Mundial de la Salud.

Hace apenas unos días se supo que durante la fase más complicada de la pandemia se la pasó de fiesta. Sí, literalmente de fiesta. ¿Cómo es posible que haya sido tan poco empático con los gobernados? ¿Por qué no pudo/quiso respetar la normatividad que él mismo impulso?  ¿Acaso creía que el asunto no iba a escalar a asunto público?

Mientras escribo la presente columna Johnson sigue en su actual puesto. Aunque cada vez son más los que piden su destitución por considerarlo una burla. Se supo que incluso ya le escribió una carta a la reina para pedirle disculpas por poner en mal al gobierno. ¿Qué se merece este personaje? ¿Cuál sería una justa reprimenda a su actuar? ¿Basta con su despido? ¿Lo que hizo- o dejó de hacer- podría tipificarse como delito? ¿podría terminar en la cárcel?

Pues sucede casi lo mismo que con Djokovic. Su cargo público lo hace responsable todavía más que cualquier ciudadano común y corriente.  Estoy casi completamente seguro que dentro de poco Downey Street tendrá nuevo inquilino.

Hasta la próxima.

Luis Fajardo Velázquez

luisefeve@hotmail.com