Tepic, Nayarit a 19 de julio del 2020.- Donald Trump, presidente de Estados Unidos, pidió este domingo que los medios se fijen más en la situación de COVID-19 en México y menos en la de su país, e insistió en que el tiempo le dará la razón y la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus “desaparecerá”.

El mundo levanta un muro para dejar fuera a Estados Unidos - The ...

El presidente volvió a minimizar el impacto del coronavirus en Estados Unidos, el país del mundo con más contagios y muertes por la enfermedad, con más de 3.7 millones de casos y más de 140 mil decesos, y donde las infecciones están creciendo a un ritmo acelerado en varios de los estados más poblados.

“Es lo que hay (…). No se trata solo de este país, está pasando en muchos países, pero no hablan de ello en las noticias. No hablan de México y de Brasil y todavía de partes de Europa, donde (el coronavirus) llegó antes”, dijo Trump a la cadena Fox News.

Fox News Stars Push Back as Trump Demands Loyalty: We Don't 'Work ...

“¿Por qué no hablan de México, que no nos está ayudando? Todo lo que puedo decir es que gracias a Dios que construí casi todo el muro, porque si no tuviera el muro arriba tendríamos un problema mucho mayor con México”, sentenció.

Esto a pesar de que Estados Unidos ha registrado once veces más casos y casi cuatro veces más muertes por coronavirus que México, cuyo balance es de casi 340 mil contagios y más de 38 mil muertes, según datos de la Universidad Johns Hopkins. No es la primera vez que alega que el “muro” que está reconstruyendo en la frontera sur ha frenado la entrada del coronavirus desde México.

Su nueva afirmación llega poco más de una semana después de que Trump recibiera en la Casa Blanca al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para un encuentro en el que ambos líderes ensalzaron la cooperación bilateral frente a la pandemia.

Fotos de AMLO y Trump: así fue su reunión en Estados Unidos

Durante la entrevista, Trump atribuyó la aceleración en la cifra de contagios confirmados en EE.UU. al número de tests que se hacen en el país, que se ha convertido en “la envidia del mundo” en ese sentido, y dijo que muchas de esas infecciones contabilizadas “ni siquiera deberían ser (consideradas como) casos”.

“Muchos de esos casos son gente joven que se curaría en un día. Tienen un poco de resfriado y lo contabilizamos como un test”, lamentó.

También Trump afirmó que Estados Unidos tiene “una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo”, lo que el periodista Chris Wallace, le rebatió recordando que de acuerdo con el análisis de Johns Hopkins, el país es el octavo del mundo en ese índice, por encima de al menos doce naciones más.

Una pregunta precisa de Wallace da el titular del debate - Chicago ...
Periodista Chris Wallace.

Según esa universidad, si se analiza el número de muertes por cada 100 casos confirmados, en Estados Unidos tiene menos decesos que el Reino Unido, México, Irán, Egipto, Indonesia, Irak y Brasil; pero más que Perú, Kirguizistán, Bolivia, Colombia, Filipinas, Chile, India, Pakistán, Argentina, Rusia, Sudáfrica y Bangladesh.

Preguntado por su afirmación de febrero de que el COVID-19 “desaparecerá” algún día “como si fuera un milagro”, el presidente insistió: “En algún momento tendré razón. Desaparecerá, y yo tendré razón”.

Trump aseguró que no está de acuerdo “con la afirmación de que si todo el mundo llevara mascarilla, esto desaparecería”, a pesar de que los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de su Gobierno dijeron esta semana que si todos los estadounidenses se pusieran esa prenda de protección, el coronavirus estaría “bajo control” en ocho semanas.

El mandatario señaló que “las mascarillas también causan problemas”, sin aclarar a qué se refería, y se opuso a la idea de decretar su uso obligatorio porque quiere que la gente tenga “una cierta libertad”.

Y días después de que uno de sus asesores económicos, Peter Navarro, atacara en un artículo de opinión al principal epidemiólogo del Gobierno, Anthony Fauci, Trump aseguró que tiene una “relación muy buena” con ese experto en enfermedades infecciosas, pero agregó: “Es un poco alarmista”.