La información reportada por el diario alemán Die Welt surge días después de que la Casa Blanca anunciara que se están tomando medidas para imponer sanciones a inversores del Nord Stream 2 y el TurkStream.

Estados Unidos “está aumentando la presión” sobre las empresas de Alemania y de otros países europeos involucrados en el proyecto de construcción del gasoducto ruso Nord Stream 2, provocando indignación entre los políticos alemanes, informó este sábado el diario local Die Welt, citando a fuentes familiarizadas con el tema.

Cabe señalar que las amenazas de Estados Unidos se producen fuera de los canales diplomáticos oficiales. Según el medio alemán, los representantes de los Departamentos de Estado, del Tesoro y de Energía de EE.UU. mantuvieron de forma confidencial dos videoconferencias individuales con contratistas alemanes y y de otros países de Europa “para resaltar las consecuencias de largo alcance” que podrían producirse si las compañías prosiguen con la construcción.

Los funcionarios estadounidenses han “dejado muy claro en un tono amistoso que quieren evitar que se complete la tubería”, afirmaron al medio fuentes anónimas que presenciaron la conversación. Una de ellas también agregó que “la amenaza” le pareció “muy, muy grave”.

Según comentaron desde la compañía energética alemana Uniper, con sede en Düsseldorf, los intentos de la Administración Trump de “socavar un importante proyecto de infraestructura que creemos que es importante para la seguridad energética de Europa”, constituyen “una clara invasión de la soberanía europea“, recoge el diario alemán.

La Casa Blanca amenaza con sanciones

El artículo de Die Welt llega días después de que el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, anunciara que se están tomando medidas que podrían permitir a Washington imponer sanciones a los inversores del Nord Stream 2 y una rama del TurkStream, en virtud de la ley estadounidense para contrarrestar a adversarios a través de sanciones (CAATSA, por sus siglas en inglés). Además, el secretario de Estado norteamericano advirtió a los inversores de estos proyectos que deberían “salir ahora o se arriesgan a las consecuencias”.