Por: Rigoberto Guzmán Arce

ESCRIBIR UN DIARIO

Varias veces en mi existencia he escrito diarios, el primero fue cuando tenía 21 años y laboraba como maestro en El Rosario, allí plasmaba en un cuaderno los pormenores de mis actividades cotidianas que eran un universo de sueños, plasmaba de la pedagogía, el amor, la revolución y los libros. Después en Ixtapa, Jalisco, mis soledades y las alegrías de un joven maestro rebelde y romántico que todas las noches apuntaba en una agenda sentimental. Ya en Ameca, con pareja y un niño, escribí un diario eminentemente literario. En algunos pasajes de mi vida escribo fragmentos, que no se convierten en relatos diarios. Esta vez con el gusto que significa las redes sociales, no me siento solo, deseo que sea fraternal y desde el primer día del mes de marzo, me gusta marzo por emocional, me propuse dejar un testimonio de mis deseos, la lucha por vivir, las rutinas, compañías y desvelos. Todos los días narraciones breves que son hálitos de nuestro paso fugaz por la vida, el que me hace sentir que soy mi propio psicólogo y que soy un espejo de los días, de las noches. Lo he escrito sencillo sin rebuscaciones. Inicié en Talpa de Allende y he estado en diversas geografías y amistades.
Haciendo un recuento de los diarios, es un historial que representa tanto, es un delinear de mis sentidos. Sé que es una responsabilidad escribir en la red. Nunca creí que exponer mis sentimientos como una manera de ensayo literario, el exigirme para presentarlo al público, fuera aceptado por ustedes. Nombres y apellidos de amigos que nos agregamos con el propósito de construir una verdadera amistad que llegue al hueso. Leer es una felicidad y ser feliz no se le obliga a nadie. Doscientos días, quizás fallé en alguno que no escribí, hay veces que llego agotado y me cuesta trabajo escribirlo de noche, en la mañana lo repongo. No busco fama, ni reconocimiento, busco el puente que nos haga ser mejores seres humanos, seres luminosos que nos otorgue la vida, la alegría de haber coincidido en este tiempo y espacio maravilloso
Última noche de una hoja del calendario que está a punto de romperse. Me ha fascinado y deprimido el paso del tiempo. ¿¡Ya dónde vamos!? Muchos poetas le cantan y lloran, recuerdo a Borges, a Emilio Pacheco. Cada vez cuesta tanto digerirlo, también tengo presente a Neruda ¿Cuántos años han pasado? Los objetos, los cuerpos en la transformación atómica desde los orígenes y sigue la cuenta en el engranaje universal. Mañana será un año nuevo, pero seguirán las dificultades, los retos, la vida es de resolver problemas.
Seres humanos maravillosos en lo cotidiano, la poesía terrenal llena de versos por los besos, de claridades por saber de tu existencia. Es tan mágico y real. Aquí estoy con mi escrito en esta noche para los que disfrutan y los que sufren, toma mi mano para que sientas mi corazón. El 2020 viene con toda tu alma
Hace un momento cayó la tarde en mi guarida y se fue oscureciendo, mi velocidad emocional se detuvo algunos segundos y me puse a filosofar el significado religioso o natural de la existencia del ser humano. Siempre ha sido el tema central de mis desvelos y mi energía. ¿Por qué y para qué vivimos? ¿Cómo es posible que tengamos singularidad, esencia, sustancia, contenido? Conocer las formas de la luz, los pliegues y colores del agua, los elementos del fuego, aire y tierra en sus dimensiones. Vivir como un acto inédito del Carbono, Oxígeno, Hidrógeno, Nitrógeno en la inmensidad universal, envueltos y rotos por la acción y reacción de galaxias, estrellas, y estar, sentir una simple chispa de vivir en este planeta azul, blanco, café. Hasta siento escalofríos de versos y se cimbra mi alma, espero que también la tuya. Ayer evoqué un recuerdo, el principio de mi memoria de estar vivo. Un soplo, un murmullo, una imagen. Tener nuestra propia línea del tiempo que compartimos con otros más, de un núcleo, una familia, amistades, compañeros, conocidos y desconocidos que compartimos el tiempo y espacio. Otros antes que nosotros estuvieron aquí con sus sueños, sus desventuras, alegrías y desolación. Otros seguirán después de nosotros cuando simplemente seamos un recuerdo como una pequeña llama en el interior de los que nos quisieron profundo. Ahorita contar con los cinco sentidos que se irán degradando, el ser continuador por nuestras células y escaleras de transmisión genética de seres hermosos que es un acto supremo de asombro, el nacimiento de un ser, es maravillosa que no debemos jamás de olvidar, verlo, abrazarlo, ser el ejemplo y tener la conciencia de civilización.
Quizás me ahorro las terapias con algún psicólogo al escribir mis sentimientos, las emociones y lo que veo, pienso, lo que me llama la atención. Escribir un diario es una de las formas para desfogar mi mundo interior como núcleo de fuego. No puedo evitar escribir.