Agentes antinarcóticos de Estados Unidos, tenían tiempo tratando de descifrar quién era “el padrino”; ahora el ex secretario de Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda es acusado de empresa criminal continuada, manufactura, distribución e importación a Estados Unidos de drogas ilícitas, y un cargo por lavado de dinero; podrían darle cadena perpetua

México; sábado 17 de octubre del 2020/agencias.- Los agentes de seguridad estadounidenses llevaban meses tras los pasos “del Padrino” y sospechaban que este personaje central del narcotráfico era, en realidad, un alto funcionario del ejército mexicano.
Al tener intervenidos los teléfonos de los narcotraficantes, una de las personas bajo escucha le dijo a sus compañeros del cártel que el Padrino justo estaba en la televisión en ese momento. Los agentes rápidamente consultaron de quién se trataba y se dieron cuenta de que era el secretario de Defensa, el general Salvador Cienfuegos, según cuatro funcionarios estadounidenses involucrados en la investigación.
En ese momento, dicen las autoridades, finalmente confirmaron que el misterioso patrón de uno de los cárteles más violentos del narcotráfico en realidad era el líder encargado de la guerra contra el crimen organizado de México, hoy el ex secretario de Defensa, el General Salvador Cienfuegos Zepeda, compareció ante un tribunal federal en Los Ángeles en menos de 24 horas después de ser arrestado y acusado por el gobierno de Estados Unidos de cargos relacionados con el narcotráfico y lavado de dinero.
Cienfuegos, secretario de Defensa de México de 2012 a 2018 está acusado de lavado de dinero, tráfico de heroína, cocaína, metanfetamina y marihuana desde finales de 2015 hasta principios de 2017, según la denuncia presentada y ahora divulgada en el Distrito Este de Nueva York el viernes.

Enrique Peña Nieto, ex presidente de México

“OPERACIÓN PADRINO”

Los cargos son el resultado de lo que los investigadores bautizaron como Operación Padrino y que se llevó a cabo durante varios años. Los funcionarios dicen que el general Cienfuegos ayudó al cártel H-2, un grupo criminal que cometió terribles actos de violencia como parte de su negocio de narcotráfico, con sus envíos marítimos. A cambio de lucrativos sobornos, dicen los funcionarios, Cienfuegos también desvió operativos del ejército dirigidos al cártel hacia sus rivales.
En la brevísima audiencia inicial por videoconferencia, el juez federal Alexander McKinnon preguntó a Cienfuegos si entendía la acusación en su contra y si cuando fue arrestado entendió sus derechos legales, a lo cual respondió de manera afirmativa a través de un traductor
El asunto de una solicitud de libertad bajo fianza como el proceso de traslado del ahora reo a la ciudad de Nueva York se abordará el próximo martes ante el mismo juez. El acusado mientras tanto quedará encarcelado en Los Ángeles.

Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública


Los fiscales federales esperan que sea trasladado a Nueva York en las próximas semanas ya que en esta ciudad se formularon los cargos y donde se realizará su proceso judicial que culminaría eventualmente en un juicio.
Cienfuegos fue detenido el jueves por autoridades estadunidenses en el aeropuerto de Los Ángeles, pero las órdenes para su arresto fueron giradas desde el 14 de agosto de 2019

MANUFACTURA Y DISTRIBUCIÓN DE DROGA

Según revela la acusación oficial hecha pública hoy por el Tribunal Federal del Distrito del Este de Nueva York, sede de este proceso judicial, los primeros tres cargos aprobados por un gran jurado a partir de evidencia presentada por fiscales federales afirman que entre diciembre de 2015 y febrero de 2017 el general Cienfuegos, también conocido como “El Padrino”, conspiró junto con otros a manufacturar y distribuir drogas ilícitas incluyendo heroína, cocaína, metanfetaminas y mariguana con el conocimiento de que serían exportadas a Estados Unidos.
El cuarto cargo es por conspiración para blanquear fondos procedentes del narcotráfico donde se acusa que entre las misma fechas de diciembre de 2015 a febrero de 2017, Cienfuegos realizó “transacciones financieras” transfiriendo y entregando fondos en moneda estadunidense y mexicana que procedían de narcotráfico.

LOS FISCALES ESTADUNIDENSES CALCULAN QUE LA PENA POR ESTOS DELITOS ES CADENA PERPETUA.

Felipe Calderón Hinojosa, ex presidente de México

En una carta enviada al tribunal en Nueva York por el fiscal federal interino Seth Ducharme fechada este viernes 16 de octubre, se solicita una “orden permanente de detención” para el general -o sea, en oposición a cualquier forma de libertad condicional, bajo fianza o arresto domiciliario- ya que representa “un riesgo de fuga”.
El fiscal afirma, en la carta, que el acusado abusó de su puesto como secretario de la Defensa Nacional que ocupó entre 2012 a 2018 para ayudar al cártel H-2 a traficar miles de kilos de cocaína, heroína, metanfetaminas y mariguana a Estados Unidos. “A cambio de pagos de soborno, permitió al cártel H-2 -un cártel que rutinariamente realizó violencia al mayoreo, incluyendo tortura y asesinato- a operar con impunidad en México”, afirma.

AYUDAS AL CARTEL H-2

Más aún, según la evidencia captada por fuerzas de seguridad pública, la cual incluye miles de comunicaciones por BlackBerry Messenger interceptadas por las autoridades, reveló que mientras era secretario de Defensa Nacional, a cambio sobornos, el acusado asistió al cártel H-2 de múltiples maneras, incluyendo asegurar que no se realizaran operaciones militares contra ese cártel, lanzando operaciones contra los rivales del H-2, facilitando transporte marítimo, ampliando el territorio controlado por ese cártel a Mazatlán y el resto de Sinaloa y presentando a líderes del cártel con otros funcionarios mexicanos.
Además, según la carta del fiscal, Cienfuegos alertó al cártel de investigaciones por fuerzas de seguridad pública estadunidenses sobre sus operaciones incluyendo el uso de informantes y testigos cooperantes que resultó en el asesinato de un integrante del cártel.
En las comunicaciones interceptadas ahora en poder de las autoridades estadunidenses se encuentran varios entre el acusado y un alto líder de H-2 en las que el acusado habla de su historia asistiendo a otra organización de narcotráfico como también comunicaciones donde es plenamente identificado.
El fiscal revela también que testigos han ofrecido “una riqueza de información” al gobierno estadunidense sobre las operaciones del cártel H-2, incluyendo el uso de sobornos para obtener la protección del gobierno.
El fiscal Ducharme concluye que “como deja claro la conducta criminal del acusado, él no tiene ningún respeto por la autoridad pública y el imperio de ley” y acusa que “previamente han puesto en peligro la seguridad de oficiales de seguridad pública estadunidenses y sus testigos al divulgar su existencia y el estatus de la investigación criminal sobre el cártel H-2 a su alto liderazgo”.
La acusación formal está fechada y registrada ante el tribunal el 14 de agosto de 2019, fecha en que se emitieron las órdenes de arresto contra el general. La fiscalía federal en Nueva York espera su llegada próximamente para proceder con su enjuiciamiento.
El Tribunal Federal del Distrito del Este de Nueva York es el mismo edificio en donde se realizó el juicio de Joaquín El Chapo Guzmán y donde procede el enjuiciamiento de Genaro García Luna. Sin embargo, no hay información ni evidencia por ahora de que el caso de Cienfuegos esté relacionado con los otros dos.
El arresto del general Cienfuegos se produce solo diez meses después de que otro alto funcionario mexicano que dirigió el equivalente mexicano del FBI— fuera acusado en Nueva York de aceptar sobornos mientras estaba en el cargo para proteger al cártel de drogas de Sinaloa, una de las mafias criminales más poderosas de México.
El funcionario, Genaro García Luna, se desempeñó como jefe de la Agencia Federal de Investigación de México de 2001 a 2005 y durante los seis años siguientes fue secretario de Seguridad Pública de México, un cargo a nivel de gabinete. En esa posición, tuvo la tarea de ayudar al presidente de entonces, Felipe Calderón, a crear su estrategia para combatir los cárteles de la droga de su país.

GENARO GARCÍA LUNA Y EL GENERAL CIENFUEGOS, PODRÍAN HABER AYUDADO A QUE LOS CÁRTELES CONTINUARAN EJECUTANDO A MILES DE MEXICANOS

Si Genaro García Luna y el General Cienfuegos resultan sentenciados, significaría que dos de las figuras de más alto rango y con más respeto entre los comandantes que supervisaron la guerra de México contra el narcotráfico trabajaban en conjunto con el crimen organizado y ayudaron a que los cárteles continuaran asesinando a una cantidad récord de mexicanos.
Ambos casos ponen también en entredicho el papel de Estados Unidos en la guerra contra el narcotráfico. Durante años, los oficiales estadounidenses han influido en la formulación y el financiamiento de las estrategias de México y han dependido de sus contrapartes mexicanas para ejecutar operaciones, recabar inteligencia y en general cooperar en materia de seguridad. Si las acusaciones se sostienen, algunos de esos mismos líderes mexicanos estaban jugando para dos bandos.
“La dificultad de trabajar en México donde hay este nivel de corrupción es que nunca sabes realmente con quién trabajas”, dijo Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la Agencia de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por su sigla en inglés). “Siempre hay una preocupación de que los agentes de seguridad mexicanos te arriesguen, arriesguen a un informante o comprometan una investigación”.
Tanto García Luna como el general Cienfuegos tuvieron cargos en los niveles más altos del gobierno mexicano en un momento en el que los homicidios alcanzaron niveles históricos, los cárteles de la droga libraron una guerra y, durante el gobierno de Peña Nieto, se ampliaron las operaciones militares.
“Nunca ha habido un secretario de Defensa arrestado en México”, dijo Jorge Castañeda, exsecretario de Relaciones Exteriores. “El secretario de Defensa en México es un tipo que no solo dirige el ejército y es un militar, sino que informa directamente al presidente. No hay nadie por encima de él excepto el presidente”.
Debido a ese poder y autonomía, los analistas y otros observadores hace tiempo que sospechaban sobre la posibilidad de que los altos líderes participaran de la corrupción. Pero, debido a su estatus tan alto, nadie se atrevía a investigarlos, al menos no en México.
En diciembre de 2017, México aprobó una ley de seguridad que afianzaba el rol del ejército en la guerra contra las drogas, algo que indignó a las Naciones Unidas y a grupos de derechos humanos tanto a nivel local como internacional, que advirtieron que la medida podría desencadenar abusos porque las tropas estarían en las calles por tiempo indefinido y eso contribuiría a militarización de las actividades policiales en el futuro próximo.
El general Cienfuegos tuvo un papel clave al convencer a los políticos de aprobar la ley que le dio al ejército permiso legal para hacer lo que estuvo haciendo durante una década sin autorización explícita. En un momento, amenazó con retirar a las tropas del ejército al argumentar que no estaban entrenados para tareas de patrullaje nacional y quedaban legalmente vulnerables al hacerlo.
Pero el general Cienfuegos defendió al ejército al decir que se trataba de la única institución que en efecto enfrentaba al crimen organizado. Al dispararse la violencia del narcotráfico, pidió una y otra vez que el gobierno proveyera de un marco legal para proteger a las fuerzas armadas.
“Hoy los delitos son de otro nivel e importancia, involucran a muchas personas, a veces hasta familias, y nosotros estamos sin un marco legal”, dijo el general Cienfuegos en marzo de 2018. “Así, nos impiden ayudar”.

EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES

El ejército ha sido señalado en repetidas ocasiones por el uso excesivo de la fuerza y abusos de derechos humanos que incluyen acusaciones de ejecuciones extrajudiciales que persiguieron al general Cienfuegos mientras fue secretario de Defensa.
El arresto de Cienfuegos no parece ser producto de una operación conjunta con el gobierno mexicano. Data de una investigación de 2013 liderada por Estados Unidos sobre un cártel de drogas encabezado por Fausto Isidro Meza Flores, sucesor de la otrora poderosa organización Beltrán-Leyva, según funcionarios de seguridad estadounidenses.
A pesar de que por ese entonces un grupo de agentes estadounidenses identificó al general Cienfuegos como un socio corrupto de la organización de Meza Flores, otras agencias de seguridad estadounidenses y mexicanas respondieron con rechazo y jamás se investigó completamente al general, dijo uno de los funcionarios.
Pero para 2015, según el funcionario, la presión para investigar al general Cienfuegos aumentó cuando dos escuchas telefónicas estadounidenses distintas empezaron a captar informaciones de un poderoso personaje del bajo mundo conocido como el “Padrino” que se creía era el general Cienfuegos.
Las escuchas estaban enfocadas a los cárteles de Sinaloa y el H-2, una organización criminal más pequeña conectada al grupo de Meza Flores, dijo el exfuncionario.
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