Una historia de lesiones, lágrimas y una gran tenacidad

Por: Martín Carrazco
Tepic, Nayarit.- Jueves 22 de octubre del 2020.-
El recorrido del hijo prodigo de Tuxpan no ha sido fácil en el mundo del béisbol su ascenso meteórico tiene una historia para el mexicano Número 130 en debutar en las grandes ligas que esta poniendo en alto el nombre de Nayarit.
Después de firmar con los diablos rojos en la LMB hizo sus pruebas en la Academia Alfredo Harp, después se fue la Academia del Carmen después conoció Julio Urias que es parte esencial en su carrera, firmó en el 2012 para los Dodgers por Mike Brito el mismo cazatalentos que firmo a Fernando Valenzuela, en el 2013 estuvo en liga menores en el 2015 fue ascendido a la clase “A”.
En el 2017 fue operado que lo llevó a perderse la mitad de la temporada; también Julio Urias es operado y se rehabilitaron en Arizona fue juntos lo que afianzo más su amistad, Víctor Gonzales regreso en el 2018 pero le fue mal, sus lesiones no sanaban y la frustración cada vez que salía de la loma, estuvo a punto de escapar en julio empaco sus cosas y regreso a México pensando en no volver jamás “deje los partidos llorando porque no podía lanzar Strike” comentó Víctor González, Julio Urias lo convence de regresar pero Víctor González pide un permiso para lanzar con los charros de Jalisco en la LMP que fue clave en ese 2019 que le volvió a dar confianza.
Pero los Dodgers lo envían a la sucursal de novatos en donde tienen un ascenso meteórico; empezó a promediar las 95 millas por hora, los buenos resultados lo llevan a la clase “A”; en mayo fue ascendido a la Doble “A” después de 6 semanas estaba lanzado en Triple “A” el 31 de julio del 2020 debuta en la MLB, empieza rescribir su historia de un mexicano que orgullosamente es nayarita, una historia que hay que contar de no querer jugar y regresarse a México y llorar después de lanzar a jugar las grandes ligas en Estados Unidos, cuando se quiere se puede.