TIEMPOS DE CAZA POLÍTICA

Por: Martín Elías Robles

     Qué tal, amigo lector; cómo ve a los suspirantes electorales, ya andan desatados, del tingo al tango, tratando de posicionarse entre la ciudadanía, apalabrando sus proyectos,  estableciendo alianzas, convenios, promesas y cuanta cosa se les ocurre para agrandar su lista de adeptos. Por todos lados se ven movimientos, a algunos les importa un comino si son los tiempos o no, si infringen la ley electoral, al fin que el INE ni usa los dientes, ni muestra sanciones mientras no se presenten denuncias formales por campañas anticipadas, no hay nada que se pueda hacer; que siga la algarabía política. Bien que saben los aspirantes que en esto de la polaca traga más pinole el que tiene más saliva, y que camarón que se duerme se lo lleva la corriente. En los partidos políticos, al interior de sus respectivas dirigencias los protagonistas andan como perros y gatos en la peleadera por las candidaturas, y no se diga en los organismos que pretenden la alianza con otros partidos, ahí la cosa está que arde; los arraigados ven con malos ojos tener que compartir sus tajadas electorales con extraños, olvidan que los partidos de hoy son como los equipos de fútbol, fríamente calculadores, si alguien no les da el ancho traen a otro jugador aunque sea de afuera, alguien taquillero que asegure los billetes y el triunfo. Aquello de la ideología, la garra, y el alma partidista es una romántica historia de antaño hoy suplida por el mercadeo, el interés del poder y el dinero, donde curiosamente los electores dan legalidad al proceso electoral con su voto, en un intento de democracia, aunque la verdad, como en el fútbol, es en la mesa de las negociaciones políticas donde muchas veces, antes de la contienda, se deciden los triunfos y los puestos. No me pida ejemplos, si lo sabremos en Nayarit, con las escandalosas revelaciones de hechos electorales, algo difícil de creer. Por cierto, no entiendo por qué el afán de tratar de ganar a como dé lugar los puestos políticos de la tierra Cora, si dicen que este es un estado en quiebra, súper endeudado, qué le pueden sacar, que ya no le hayan saqueado. Ahí tiene usted a los que buscan la alcaldía de la capital Tepic, el candidato que gane sin duda se sacará la rifa del tigre. Por ahí le escuché decir a un aspirante a la presidencia municipal que la solución para sacar a Tepic del atolladero es obligando a la ciudadanía a pagar sus impuestos, además de adelgazar la nómina de trabajadores que es muy amplia; la verdad es que para exigir el pago de impuestos se debe tener una administración seria y efectiva, que otorgue servicios públicos de calidad. En cuanto a los trabajadores, a ver si no les sale más caro el caldo que las albóndigas, el SUTSEM es un hueso duro de roer y defiende a sus agremiados a capa y espada. Quien llegue a la presidencia tendrá primero que empezar a pagar los adeudos que tiene con los burócratas. Aun con todos estos problemas hay muchos tiradores que pretenden el Ayuntamiento de Tepic. En fin, así las cosas en nuestro rancho grande, a ver cómo nos pinta el próximo año 2021. Oiga, con que se vaya la pandemia estaremos de gane, porque lo que es la política y los políticos son para toda la vida. A lo único que podemos aspirar es a que un día nos gobierne gente humana, capaz y honesta… A PROPÓSITO DE NEGOCIASOS…  Como siempre lo he dicho, a pesar de sus vaivenes la política es un verdadero negociazo, quien sabe mover el pandero se vuelve rico de la noche a la mañana. Algunos atrevidos practicantes de tan lucrativo oficio aseguran que sólo basta con no hacerle gestos a la inmundicia para ser un serio candidato a las mieles que da el poder. La política es toda una industria sin chimenea; ahí, por así decirlo, se producen partidos, se fabrican merolicos, se compran miles de adeptos, se venden posiciones políticas en todos los terrenos, se negocian curules legislativas, se intercambian importantes puestos públicos entre gobernantes de los estados, se adquieren bienes federales y estatales, se compran candidaturas, y se mercadea con los dirigentes sindicales, aunque sean chapulines. Bueno, es bien sabido que la política no es para santos, ya lo dijo, y bien dicho, el tan zarandeado expresidente Peña Nieto, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.  Lo “bonito” de la política es que una vez que se llega a las grandes ligas, donde se mueve la marmaja de billetes, hay poderes fácticos que vuelven al político casi intocable, haga lo que haga; y cómo no, si para llegar a la cúspide se requiere de un buen número de aliados, de “convenios” de “favores” de enjuagues que sostienen al político en el poder. De él dependen muchos charales y charalillos que se nutren de las bondades gubernamentales, todos son eslabones de una misma cadena que se mueve alrededor del poder… COMO DEBE SER. Sigue el Gobierno de la 4T apretando tuercas y abatiendo la corrupción financiera que daba dinero y poder a los sinvergüenzas. robleslaopinion@hotmail.com