Por: Martín Elías Robles

A usted no le ha pasado que en el camino de la vida se encuentra con obstáculos y personas que intentan a toda costa hacerle imposible la existencia, yo sí, aunque a  decir verdad, siempre he tenido la fortaleza para sortear las adversidades. Mire usted,  es muy fácil; simple y sencillamente ignore las malas vibras, piense en positivo, en la idea de que por más daño que le estén causando usted saldrá adelante. Ciertamente, hay veces que pareciera que el mundo se nos viene encima, pero créemelo, para todo hay solución, menos para la muerte. Algo debemos tener de importante algunos seres humanos  cuando los pequeños de mente intentan destruirnos. No hay que preocuparse ni maldecir al ingrato, las leyes de la vida son exactas, la maldad o la bondad tarde que temprano se regresa a quienes las expresan. En cuanto a los problemas, como decía una buena amiga, no son problemas, son situaciones a resolver. Hay un libro por ahí escrito con toda seriedad, con un título muy simpático llamado “Me vale madre”  Irreverente manera de expresar el sentimiento de fortaleza, aunque seguramente muy efectivo para ahuyentar el miedo de nuestros pesares… UN RECUERDO DE VIDA. El próximo domingo 22 de noviembre será nuevamente tu cumpleaños mi Sergio, el que no festejaremos juntos desde hace 16 años, en que partiste de este mundo terrenal. Hay ausencias como la de un padre que duelen siempre, a las que uno trata inútilmente de acostumbrarse en la idea de que la vida sigue, y es necesario guardar los sentimientos para fortalecer la existencia en este mundo donde no hay cabida para las flaquezas. Por eso, a tu recuerdo, y a mis anhelos de comunicarme contigo, quiero contarte de las cosas buenas, malas y nuevas que han ocurrido en nuestra tierra Cora desde tu triste partida; recuerdas como festejábamos tu cumpleaños con las mañanitas interpretadas por los mariachis en la Catedral de Tepic, porque el 22 también es día del músico, recuerdas aquellas madrugadas en que amanecíamos desayunando tamales y café en el mercado Morelos, nunca volví a saber si esa tradición de los músicos nayaritas de llevar a la iglesia su música para festejar a Santa Cecilia sigue vigente. Por desgracia las iglesias a temporadas han tenido que cerrar sus puertas debido a la pandemia del Covid, una enfermedad contagiosa que trae al mundo de cabeza.     También, acordándome de que pasaste 30 años de tu valiosa vida como maestro de educación secundaria, déjame decirte que por la pandemia están suspendidas las clases presenciales, ahora los alumnos toman clases de manera virtual, por internet, un desastre, porque muchos maestros no están preparados para impartir clases de esta manera, y lo que es peor, los padres de familia deben participar activamente ayudando a los hijos, vaya tarea. Definitivamente este será un año perdido en la educación de los muchachos; si teniéndolos en el salón algunos son muy burritos, imagínate a la distancia. Esto es algo que a ti nunca te hubiera afectado, pues fuiste de los maestros que te preparaste bien, tenías la especialidad en Lengua y Literatura, además de haber estudiado en la Escuela de Bellas Artes de Ciudad Victoria Tamaulipas la especialidad como Instructor de Música, lo que te permitió ser un maestro completo al que se le despidió con una grata jubilación, Medalla al Mérito, y un reconocimiento público por el que aún sigo orgulloso de ti; te hubieras adecuado perfectamente a las circunstancias que hoy vivimos.  En Tepic, mi Sergio, han cambiado muchas cosas; ahora hay un gobierno llamado del Cambio, que por cierto, muy pronto, en menos de un año dejará la estafeta a nuevos políticos que esperemos regresen a Nayarit al camino de la tranquilidad, la seguridad y el progreso. Tepic, si lo vieras, es otro, más grande, ahora con muchos centros comerciales, con puentes y nodos viales, con más colonias, carros y gente que deambula por todos lados, todo es distinto.   En el ámbito nacional el fantasma de la corrupción está presente siempre, el nuevo gobierno federal del Presidente López Obrador hace grandes esfuerzos por mantener a flote el barco,  aunque a decir verdad, como siempre ha ocurrido, el asunto de la corrupción sigue lacerando a la nación entera. Para terminar, no me despido sin antes hacerte saber que nuestra familia ha crecido muchísimo, los sobrinos crecieron y los nietos han empezado a llegar como si en nuestras casas no hubiera televisiones para entretenerse. Es la ley de la vida mi Sergio. De tus hermanos no vive ninguno, todos han fallecido, y ahora somos los sobrinos más grandes quienes comandamos  en el cuidado, la educación y la supervivencia de los jóvenes que ya no son Robles, que van naciendo con los apellidos de las nuevas familias conformadas por nuestros hijos. Mi Sergio; como quisiera a veces regresar en el tiempo, para revivir aquellas bohemiadas de música con las guitarras, la alegría de toda la familia y los amigos, aquellas noches inolvidables de canciones y anécdotas que tanto nos divertían. Hasta pronto. Para comentarios mi correo electrónico robleslaopinion@hotmail.com