Las agresiones en su contra también han ido a la alza, asegura Mara Rojo

Por: Verónica Ramírez

Tepic, Nayarit.- Jueves 19 de noviembre del 2020.- La actual pandemia por coronavirus elevó la violencia intrafamiliar. Mujeres e hijos han sido las principales víctimas de golpizas que se han dado durante el encierro de los primeros meses del año. Otro sector afectado por esta violencia en casa y del que no se ha hablado es la comunidad LGBTTTIQ.
Durante el pasado mes de mayo se celebró el Día Internacional Contra la Homofobia y la Transfobia, la celebración se dio al mismo tiempo que el gobierno federal hacia el llamado de “Quédate en Casa”, debido a los casos de la COVID 19 en México.
Mara Rojo presidente de la Asociación “Ser Libre en el estado de Nayarit”, aseguró que la contingencia de salud ha puesto en evidencia las vulnerabilidades e incertidumbre para la mayoría de la población LGBTTTIQ y es que los asesinatos o casos de violencia, no se detuvieron como sí lo hicieron otros delitos.
“Van cinco personas. También hay otras de las que no sabíamos que formaban parte de la comunidad. Algunos asesinatos se han esclarecido, otros no, pero la cuestión de asesinatos hacia la población sigue siendo difícil porque no se esclarecen rápido los hechos”.


Delitos como “asalto a transeúntes” y “robos a casa habitación”, descendieron drásticamente en las gráficas de seguridad durante el encierro por COVID19, no solamente en el Estado de Nayarit, sino en todo el país. Caso contrario a la violencia dentro del hogar, tipificado como “violencia intrafamiliar”, este fue al alza en contra de mujeres y niños, pero también en contra de la comunidad, explicó la activista Mara Rojo.
“Hay de todo. Hay compañeras agredidas, las contratan y no les pagan por sus servicios. Hay demasiadas agresiones en este tiempo, muchas tenían pareja y fueron golpeadas por sus parejas por estar en el encierro. También es muy difícil para las personas LGBT”.
Según datos del último censo económico realizado por el INEGI, alrededor del 59% de la población mexicana trabaja en el sector informal y en el caso de las personas LGBTTTIQ un porcentaje muy alto labora en este sector, ya sea prostitución o ventas en la calle en tianguis, ahí, explicó Mara Rojo, también se da la violencia contra este sector:
“Estamos dando talleres para prevenir eso, porque siguen siendo constantes las agresiones contra las personas feminizadas en esta pandemia”.
En México no existe una fuente oficial para conocer un registro sobre delitos de crímenes de odio. Existen ocasiones en que la presión social obliga a las autoridades a investigar un homicidio contra una persona homosexual como “un crimen de odio”.
En 2019 un grupo de activistas crearon un Observatorio Nacional que m sin reconocimiento oficial, ha registrado al menos 209 asesinatos desde 2014 hasta mayo de 2020.