Por: Luis Melgar Carrillo. (lumelca@live.com.mx)

El GUIÓN DE VIDA DE LOS SIMPLEMENTE GANADORES

El desenlace de vida del simplemente ganador, es otro de los finales posibles del denominado guión de la vida. Estas personas son aquellos que efectivamente si alcanzan un logro considerado importante, para los espectadores ajenos. Sin embargo, los protagonistas nunca los llegan a disfrutar plenamente. Por ejemplo, hay muchos casos de abogados o de ingenieros civiles, que finalmente terminan trabajando en ventas. Ingenieros Agrónomos que se dedican a hacer instalaciones eléctricas y así sucesivamente.
Muchas de estas personas no alcanzan a tener una identificación personal y un compromiso, con los sueños que acariciaron, al iniciar algún tipo de actividad, como es el caso de coronar una carrera un universitaria. Graduarse de una carrera universitaria significa en muchos casos, tener logros que al inicio de sus estudios se podrían identificar como logros a largo plazo. Su vocación, sus habilidades, sus deseos más genuinos y sus gustos, no correspondieron a la realidad del entrenamiento profesional que recibieron.
Hay muchos casos de profesionistas que se consagraron a estudiar una determinada carrera, universitaria por presión de otras personas. Por ejemplo, la selección fue formulada por el deseo de alguien influyente en su vida, que pudieran haber sido sus padres. En otros casos lo hicieron por el mero deseo de tener un título, sin haber analizado sus aptitudes y vocaciones personales. Otro ejemplo, es el caso es el del profesionista que concluyó una determinada carrera, solo por el deseo de continuar con la tradición familiar.
Cuando se culmina una carrera universitaria, el desenlace del simplemente ganador, es consecuencia de no haber analizado profundamente cual es el hacer diario de otros graduados en la especialidad finalmente escogida. Por otra parte, en general, las universidades no ofrecen oportunidades, para que los estudiantes de primer ingreso tengan un panorama claro, de lo que será su ejercicio profesional. Muchos estudiantes se terminan dando cuenta del hacer de su profesión, cuando ya están culminando sus estudios.
En algunos casos el simplemente ganador al alcanzar su logro, lo recibe con conformismo, sin aceptar plenamente haberse equivocado. Muy probablemente este tipo de personas se adaptan pensando quizás, que ese camino era la única y final conclusión de su vida. Para quien piense así, de allí en adelante su vida tiene un desenlace gris, en tanto no tomen la decisión de cambiar el derrotero inicialmente escogido. Es el caso típico de aquellos que están trabajando en alguna organización, en espera de su jubilación y punto.
Hay casos de ganadores que tras haber heredado un negocio familiar, se sienten esclavizados a tener que continuarlo, sin analizar alternativas posibles para su vida. Son personas que se conforman con continuar el negocio recibido, en el cual su hacer diario no los llena plenamente. El típico ejemplo es el de hijos de finqueros que no encuentran un reto personal en el trabajo agrícola que tienen que desempeñar en sus propiedades.
Hay muchos casos de simplemente ganadores, que finalmente terminan siendo alcohólicos, jugadores o apostadores empedernidos, mujeriegos o simplemente trabajadores mediocres. Ese deterioro suele ser consecuencia de un deseo de tratar de evadir la realidad que permanentemente viven en su actividad diaria.
Una importante satisfacción que puede encontrar una persona feliz, es disfrutar aquello que hace. Ese gozo lo induce a hacerlo con entusiasmo y dedicación. Es un placer su hacer diario y, por lo mismo trata de perfeccionarlo en busca permanente de nuevos retos. Los simplemente ganadores no disfrutan plenamente lo que hacen. Esa falta de satisfacción los induce a la tratar de evadir su realidad.
Por esa razón están prestos para salir a la hora en punto, sin aportar un minuto extra a la organización en que trabajan. Personas que siempre están a la espera de puentes, feriados y descansos. En el trabajo son personas que constantemente se apartan de su puesto de trabajo, mediante fugas o salidas a otros lugares.
Hay muchos casos de estos simplemente ganadores, que aunque ocupen una alta posición dentro de la jerarquía de alguna organización, no están agradados con su hacer. Esa es una de las razones por las cuales permanentemente andan buscando las faltas o errores de los niveles superiores al suyo. Generalmente son personas que pese a sus comentarios, muy rara vez formulan o aportan alguna solución.
El desenlace del rol del simplemente ganador se inicia en el hogar. Una de las más importantes ideas que los padres pueden sembrar en el corazón de sus hijos, es la clarificación sobre su futuro. Desde muy pequeños los pueden ir cuestionando sobre lo que les gustaría ser en la vida. Por ejemplo, decirle algo como lo siguiente: “Juanito ¿y tú qué quieres ser cuando seas grande? Cuando se escucha la respuesta del niño que pudiera ser “Yo quiero ser carpintero”, el papel inteligente del padre es aportar ideas que enriquezcan el panorama del pequeño. Por ejemplo, argumentar algo como lo siguiente: Un carpintero es una persona que elabora sillas mesas y otros muebles con madera. ¿A ti te gustaría trabajar la madera?”
Lo importante de diálogos como los anteriores, es permitir que los pequeños poco a poco puedan visualizar y conceptualizar acerca de su futuro. Un pequeño que comienza a pensar sobre lo que pueda realizar más adelante, cuando sea adulto, estará más cerca de un triunfador, que aquellos pequeños que nunca se lo han planteado. En este punto es importante aclarar que en la búsqueda de sus propias soluciones de vida, los padres eviten tratar de influenciar, para que sus pequeños se orienten a actividades que los padres quieren para ellos. La libertad de dejarlos escoger el camino que más les conviene es parte de la consolidación inteligente de un plan personal de vida.