Si no lo hace tendrá que enfrentar al poder de los Estados Unidos: Ricardo Raphael

México. Viernes 20 de noviembre del 2020.- (Agencias). El doctor Sergio Aguayo Quezada consideró que el regreso del general Salvador Cienfuegos Zepeda a México es un “triunfo para el presidente y para el secretario de Relaciones Exteriores”, quienes jugaron muy bien sus cartas. También señaló que el Ejército mexicano mostró “su poderío” y se reforzó la alianza entre éste y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Con el gobierno de Estados Unidos, se mantuvo el patrón de colaboración en materia de seguridad iniciado en 1927 con el entendimiento entre el entonces embajador, Dwight Morrow, y el presidente Plutarco Elías Calles.
Durante la mesa de análisis que se desarrolló en el programa Aristegui en Vivo, el periodista y académico Ricardo Raphael señaló que con el regreso de Cienfuegos, México entra en el territorio de “nunca antes”, ya que “nunca antes un secretario de la Defensa había sido acusado de tráfico de drogas, lavado de dinero y asociación delictuosa en los Estados Unidos y había sido detenido”; tampoco el gobierno mexicano había estado tan “a ciegas” frente a la investigación de un personaje políticamente relevante; nunca antes un fiscal como Seth DuCharme y una jueza como Carol Bagley Amón habían perseguido a un funcionario mexicano de tan alto rango en el país; “nunca antes los militares de la élite, con todo el espíritu de cuerpo, habían ejercido tanta presión para rescatar a uno de los suyos”, apuntó.


Destacó el “inmenso operativo de presión” ejercido por el gobierno mexicano hacia Estados Unidos y consideró que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene enfrente una “bola de fuego” muy grande, en tanto que si investiga los hechos “se va a enfrentar al poder del Ejército y si no investiga, se va a enfrentar al poder de los Estados Unidos”.
Para Aguayo es “indudable” que el gobierno mexicano expresó “de múltiples formas su malestar, no sólo por la detención de un exsecretario de la Defensa, sino por la manera tan grosera -violatoria de algunos tratados- como lo hizo Estados Unidos”. Reiteró que el gobierno mexicano “ratifica su compromiso con las Fuerzas Armadas y fortalece una alianza que aumentará el poderío de los militares en la vida política y económica de México”.
En torno a este asunto, Ricardo Raphael manifestó que “finalmente el argumento de los militares fue ganando dentro de la 4T”, ya que en los primeros discursos, el presidente López Obrador concedió la posibilidad de que los ilícitos de los que se acusa a Cienfuegos fueran ciertos. No obstante, la élite militar “cerró filas” en torno al exsecretario, al asegurar que “meterse con Cienfuegos era meterse con todo el Ejército”. En ese sentido, los militares advirtieron al presidente que si se permitía que Estados Unidos detuviera de esta forma al extitular de la Defensa Nacional, posteriormente se podría detener a un expresidente, o bien, a un presidente.
“Yo creo que sí hay mucha prisa por decir que el hecho de que esté en México el expediente ya es en sí mismo un carpetazo, porque si allá no se pudo, cómo se va a poder” en el país. Para Ricardo Raphael, el reto de la Fiscalía tiene que ver con la forma en que se va a comportar frente a los Estados Unidos, pero también frente al presidente López Obrador.
Sergio Aguayo, por su parte, puso como ejemplo el caso del médico Humberto Álvarez Machain, que fue secuestrado a mediados de los ochenta por la agencia antidrogas estadounidense (DEA) para que declarara en torno al asesinato de su agente, Enrique ‘Kiki’ Camarena. De acuerdo con el investigador del Colegio de México, “eso representaba una violación a la soberanía, y evidentemente, una violación mucho más grave que hayan secuestrado a un ciudadano mexicano para llevárselo a Estados Unidos”.
Aguayo elogió “la capacidad que tuvo México para lograr doblar las manos de Estados Unidos y obtener la liberación de un exsecretario de la Defensa encarcelado. No es cualquier cosa”. Se dijo sorprendido del silencio de los voceros del presidente electo, Joe Biden, y otros actores de la vida pública estadounidense: “como si hubiera aceptación tácita de que en esta ocasión México tenía las de ganar”.
Según Ricardo Raphael, “la única manera de enfrentar a las monstruosas organizaciones criminales es una coordinación eficiente de carácter bilateral”, por lo que la Fiscalía tiene frente a sí la tarea de efectuar una investigación creíble, debido a que el caso estará en el centro de los reflectores. Tendrá que analizar si la evidencia presentada por Estados Unidos “corresponde al estándar de prueba del Estado mexicano”, ya que si en México estas pruebas no son válidas, el fiscal Alejandro Gertz Manero “va a vivir un calvario”.