Para alcanzar la equidad, el Estado de derecho, la civilidad electoral, la seguridad colectiva y la paz social

Por: Mildra Benítez Robledo

Tepic, Nayarit.- Jueves 07 de enero del 2021.- Este miércoles por la mañana en conocido hotel de la capital nayarita el Instituto Nacional Electoral (INE), llevó a cabo la firma de Pacto de Civilidad con los tres poderes del Estado, las autoridades administrativas y jurisdiccionales en materia electoral, evento en el que estuvieron presentes, organismos gremiales, profesionales y empresariales del Estado, colectivos de defensa y en pro de derechos, así como también organizaciones de la sociedad civil.
La finalidad, explicó el titular del INE, Eduardo Trujillo, es lograr el consenso para consolidar la equidad, vigorizar el Estado de Derecho, garantizar la civilidad electoral, contribuir a la seguridad colectiva, infundir armonía y concordia a la vida social en la Entidad, así como generar el contexto de paz social que honre y dignifique la vida pública y el quehacer político.


Dicho pacto, dijo que deja por sentado el compromiso para coadyuvar con convicción y de manera activa, desde las organizaciones políticas, agrupaciones sociales, asociaciones, organismos gremiales y empresariales, instituciones autónomas y poderes públicos, para alcanzar la equidad, el Estado de derecho, la civilidad electoral, la seguridad colectiva y la paz social.
Explicó que 14 fueron los compromisos firmados, entre los que se encuentra, hacer cuanto en conciencia y justicia sea necesario, para que el ejercicio del voto sea libre, contribuir a promover la participación ciudadana como observadores electorales, capacitados y acreditados ante la autoridad electoral y hacer que se garantice la paridad de género en todos los cargos que estarán en contienda electoral.
Para concluir, Eduardo Trujillo, añadió que otro de los puntos importantes planteados en el documento es que ninguna candidatura se declare triunfadora de la contienda, antes de que así lo declare la autoridad electoral correspondiente y además aceptar la derrota, cuando esta sea producto de una contienda válida, legal y honorable.