Por: Misael Santana Huerta
Ejido de Vicente Guerrero del municipio de Rosamorada, Nayarit. A 11 de Enero de 2021.
Un ejido carente de recursos y de atención en unos de sus servicios indispensables, al ver abandonado el ejido, por parte de las autoridades del municipio y del estado, se vio obligado a organizarse, para resolver parte de sus necesidades, siendo miembros del propio ejido, los que en forma directa nos hicieron llegar, la buena noticia en el sentido de que la población unida, se dio a la tarea de organizarse junto con las autoridades ejidales, Comité de Acción Ciudadana, Juez Auxiliar y pueblo en general, para darse a la tarea de cooperarse para hacerse de unas cubetas de pintura para pintar la plaza principal de la localidad.
Debido a que por su deterioro, el centro del pueblo en donde se ubica la iglesia estaba observando un paisaje muy triste desde el momento nos dijeron en que no se había pintado este importante espacio del ejido en donde se encuentra la plaza principal y el templo de la comunidad.
Los informantes nos dijeron, que de moneda en moneda de parte de los moradores del pueblo tuvieron la dicha de completar el equivalente económico para comprar las pinturas necesarias para tan importante objetivo.
Hoy como antes, el centro del núcleo de población, luce de lo más bello, gracias a que el pueblo unido así lo decidió, sin el apoyo de autoridades del municipio, en donde se ubica al regidor plurinominal de esa demarcación, que ni sus luces, para que hiciera su aportación para tan importante obra.
En donde el pueblo unido con las autoridades de la comunidad, como uno solo, le dieron vista a la plaza principal y a la Iglesia a dónde acuden los feligreses a recibir sus eucaristías.
Así son los resultados positivos cuando un pueblo se une para hacer su obra propia a falta del apoyo de las autoridades del municipio.