Fernando Avilés Serret fue el encargado de internacionalizar los dispositivos médicos a países como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Chile, Colombia, Venezuela, Panamá, Ecuador, Guatemala y Jamaica.

Ciudad de México, 16 de febrero (SinEmbargo).- Un ingeniero egresado de Ingeniería Biomédica de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, creó la “Cápsula XE”, la “Capucha XE”, el “Traje XE” y ambulancias que se esterilizan por sí mismas, las cuales fueron diseñadas para tratar con pacientes con enfermedades altamente contagiosas como la COVID-19. Dichas herramientas fueron exportadas a 10 países.

Fernando Avilés Serret fue el encargado de internacionalizar los dispositivos médicos a países como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Chile, Colombia, Venezuela, Panamá, Ecuador, Guatemala y Jamaica.

El ingeniero compartió que dicha innovación se creó originalmente para el traslado de enfermos de tuberculosis o meningitis.

Además, detalló que existe interés de universidades de otros países para colaborar en el desarrollo de nuevos productos.

La Capucha XE permite la toma de estudios con plena seguridad. Foto: Ibero

Un grupo de ingenieros de la Universidad de Madrás, en India, se contactó por su interés en el sistema patentado que evita el colapso de la cápsula y, por ende, impide que los pacientes dentro de la misma se asfixien. El Gobierno de la Ciudad de México también buscó trabajar en conjunto.


“En México, prácticamente todos los hospitales privados utilizan la cápsula para el traslado de pacientes con COVID-19, desde Grupo Ángeles y Star Médica; así como el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), la Cruz Roja Mexicana y la Secretaría de Marina. En hospitales de gobiernos locales, y los servicios de ambulancia de Guanajuato, Estado de México y Nuevo León”, detalló la Ibero.

Algunos hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), también lo utilizan debido a que lo primero que ven en urgencias son las cápsulas que se volvieron parte del mobiliario hospitalario.

Avilés Serret realiza los prototipos en su centro de desarrollo localizado en Tlalpan; después los envía a la fábrica de Arroba Ingeniería en donde con el apoyo de un equipo especializado, conformado también por egresados de la Ibero, manufacturan los dispositivos creados en XE Ingeniería Médica.

En la planta de producción de Arroba Ingeniería, donde trabajan alrededor de 80 empleados, se realizó la manufactura del dispositivo. En este espacio fueron fabricados un total mil 600 unidades, de las cuales el 15 por ciento se encuentra en los diez países a donde exportan.

Durante la pandemia, se creó la “Capucha XE”, un equipo hospitalario para ingresar a pacientes al tomógrafo sin contaminar el espacio, los pasillos, el elevador y los equipos. Con este desarrollo, los rayos X penetran y no alteran el diagnóstico.

También, el “Traje XE” fue diseñado con un microprocesador, bajo presión positiva y elimina la fatiga por calor; además, no requiere el uso de una mascarilla ni cubrebocas. Está creado para personas expuestas a la COVID-19 como el personal médico, pero también ha sido utilizado por personas que atienden al público en ventanilla.

“Ciertamente, el traje está inspirado en Star Trek, los ingenieros somos fan y nos gusta. Es un producto práctico que funciona con controlador computarizado, que protege a las personas, al paciente, y al cual le hicimos cientos de pruebas y obtuvimos certificaciones como el ISO 9000, la norma de Cofepris de fabricación. Hemos cumplido con todo lo que aprendimos en la escuela que fue desarrollar un producto de la vida real que cumpla con estándares de alto perfil que puede competir en mercados internacionales”, dijo.

Cuatro de ambulancias de alta especificación para pacientes con coronavirus fueron diseñadas para que autoesterilice, es una especie de cápsula gigante.

“No tienen bordes en donde puedan acumular fluidos, e incorporó técnicas hospitalarias comunes en un quirófano, pero móvil, lo cual fue un reto. Una ambulancia normal tiene seis mil litros de oxígeno, ésta tiene 18 mil”. Actualmente existen sólo cinco productos en desarrollo.