Devis Leonel Rivera Maradiaga, comentó que la organización delictiva de la que formaba parte sobornó al presidente de Honduras, Juan Orlando, para evitar su captura

Honduras; jueves 11 de marzo del 2021/agencias.- Devis Leonel Rivera Maradiaga, quien ha servido de testigo en un juicio por narcotráfico en una corte de Nueva York, señaló este jueves que la organización delictiva de la que formaba parte sobornó al mandatario hondureño, Juan Orlando Hernández, para evitar su captura y posterior extradición a Estados Unidos, informa la AP.

De acuerdo a los reportes, Rivera testificó que “aproximadamente en el 2012” su organización habría entregado 250.000 dólares a la hermana del actual mandatario, Hilda Hernández, cuando este se desempeñaba como congresista y era candidato a la presidencia.

Según relató el testigo, el pago realizado debía garantizar que tanto él como su hermano, Javier Rivera, no fueran detenidos en Honduras por la “Policía militar ni por la Policía preventiva”, así como asegurar que Hernández seguiría entregándoles “contratos para lavar dinero del narcotráfico”.

Asimismo, el excabecilla de los Cachiros aseguró que la organización delictiva también pagó a Ricardo Álvarez, actual vicepresidente de Honduras y exalcalde de Tegucigalpa, capital del país, un soborno de un millón de dólares, misma cantidad que fue entregada en 2006 al entonces mandatario Manuel Zelaya.

Las acusaciones en contra de Juan Orlando Hernández se dan en el marco de un juicio llevado por una corte federal de Nueva York en contra del narcotraficante Geovanny Fuentes Ramírez, acusado de tráfico de cocaína y tenencia ilegal de armas. A pesar de que el mandatario no ha sido inculpado de ningún cargo, documentos de la Fiscalía neoyorquina los señalan como “co-conspirador” de Fuentes.

Ante los señalamientos hechos en su contra durante el juicio iniciado este lunes, el presidente ha negado cualquier tipo de acusaciones formuladas por las autoridades estadounidenses, y ha tildado los testimonios de los integrantes de los Cachiros como “mentiras obvias” dichas para conseguir tratos con los fiscales neoyorquinos.