Había una vez una bailarina que se llamaba Pepita, ella tenía una mamá muy enojona porque a ella no le gustaban las gatitas y los gatitos. Entonces un día Pepita encontró un perrito en el bosque solito, lo agarró con sus manos tan fuerte y se dio cuenta que no era verdad, era de papel y dijo: ‘’Esto debe ser una broma’’. Ella soltó la mascota y caminó con las manos cerradas con puños a su casa. En el camino del bosque encontró un dinosaurio bebé, lo agarró con sus manos y lo ayudó y se lo llevó a su casa. Cuando llegó a su casa su mamá se sorprendió y dijo: ¡Está muy hermoso! Entonces lo adoptaron y lo llamaron Cucu. Le dieron comida y agua porque tenía hambre y fueron felices por siempre con Cucu.

Autora: Ximena    Edad: 5 años