* Con la pandemia, los maestros dejaron de ser “vigilantes externos” porque como no hay clases presenciales, no pueden detectar violencia en los chiquitos que luego reportan a las autoridades

Por: Verónica Ramírez

Tepic, Nayarit.- Martes 13 de abril del 2021.- En los casos de violencia infantil extrema que se han registrado en los últimos meses en Nayarit,  se observa un claro patrón de maltrato protagonizado por los padrastros o madrastras de las pequeñas víctimas.

Así sucedió  en los últimos dos casos que han provocado la indignación de la sociedad, se trata de la aberrante asesinato del pequeñito José “N” de tan sólo 4 años de edad quien  sufrió abuso sexual y fue brutalmente golpeado hasta perder la vida  presuntamente a manos de su padrastro en San Pedro Lagunillas y el último,  sucedido en Tepic, del menor  Erick de 6 años castigado brutalmente, dándole  muerte -presuntamente-,  su propia madrastra quien también abusaba de la hermanita de 9 años.

De acuerdo a la titular del Centro de Justicia Familiar,  Maby Urania Silva Guzmán, la situación de la violencia que hemos tenido, el patrón que ha sido el mismo:  las parejas de la madre o del padre son los victimarios. Se trata de familias ensambladas,  donde desde luego han  participado de una manera indirecta o indirecta, de manera pasiva y omisa, los progenitores biológicos.

“Los hechos que más nos han dolido, últimamente como sociedad es lo relacionado a que las parejas de sus progenitores son los que han generado la violencia extrema”, dijo.

Son casos muy  graves donde la participación de los padrastros o madrastras cegaron la vida de un menor, eso no significa que madres o padres afines sí  protegen a los niños, a los hijos de sus parejas pero hay casos como estos dos últimos registrados en la entidad, donde la pareja es la que ha violentado a sus hijos.

Silva Guzmán,  hizo un llamado a la población para que denuncie cualquier tipo de violencia o sospecha de ésta, hay que ser exagerados con la niñez, si existe un llanto extremo o hay una situación que alerte denuncie al 911 o al 129 5000 porque no es normal que un niño tenga golpes, aún si pareciera de una caída, es mejore investigar.

En el caso de los dos hermanitos violentados por su madrastra, ambos ya tenían golpes desde hace tiempo porque incluso, tienen cicatrices del maltrato físico y no es normal que un niño presente en su cuerpo tanto golpe y que no podamos detectarlo, de ahí el apoyo de familiares y vecinos para que denuncien cualquier situación de este tipo.

Con la pandemia, los maestros dejaron de ser “vigilantes externos” porque como no hay clases presenciales, no pueden detectar violencia en los chiquitos que luego reportan a las autoridades.

Por lo pronto, este caso está en manos de la Fiscalía  y el Centro de Justicia otorga atención psicológica y médica.

Otra situación que se ha presentado durante la emergencia sanitaria es que muchos de los menores no pueden estar con su padre o madre porque la ex pareja, se niega a “prestarlos” por el temor a ser contagiados.

Pero en cuanto tengan la oportunidad, si hay dudas de que los menores sufran violencia, deben acudir al Centro de Justicia Familiar donde se hace una valoración psicológica al menor y en ocasiones, sí se ha detectado que viven situaciones de violencia y de inmediato se presenta la denuncia ante la Fiscalía General del Estado y se le proporciona atención a las víctimas.