RIGOBERTO GUZMÀN ARCE

                                     TIEMPO DE MEMORIAS

                                                2 DE 4 PARTES

En mi casa materna se sentía la pobreza, mi padre un milusos, no podía superar su afición a beber y duraba poco en los trabajos y fue cantinero, velador, cargador, gondolero. Mi madre a pesar de tener su salario de maestra no podía por la fuerza de los gastos y nosotros, los más pequeños, nos íbamos a vivir temporadas con nuestra abuela, para hacerle compañía y también para tener sustento seguro.

2.-Galaxia Jiménez

La aventura de la vida, todos los descubrimientos, la calle llena de niños, jugando a los juegos de temporadas, el trompo, el yoyo, el balero, los zumbadores, la pegadilla y comiendo las frutas en los potreros y los ríos, el cerro de Santa Catalina, el ranchito.

Las noches y los días tenían sus rituales, el tiempo era el tropel de caballos cuando llegó el tiempo de estudios y nos imantó el cine, la lectura de los cuentos alquilados y las plazas atiborradas de inocencias y vendedores de globos de algodón. También hechos sobresalientes con el alunizaje que fuimos a verlo con los hermanos Esparza, jóvenes radiotécnicos, al cerrito de Cristo Rey, instalando antenas, tubos, cables para que lo viéramos en la televisión. Caso fallido, pero despertó mi imaginación. La radio fue el medio para conocer los pormenores de las Olimpiadas en México.

3.-La Roca

El espacio inmenso, la escuela casi al final del verano y otro mundo por descubrir, seguro de mi capacidad para leer y escribir llegué sin miedos, me sentía reconfortado porque mi madre me enseñó en poco tiempo las nociones básicas. Mis escuelas Benemérito de las Américas y Benito Juárez fueron los rieles del conocimiento, escuelas con maestros de valores, de ética en el proceso de un proyecto nacionalista, a valorar nuestra historia y la patria, sus recursos naturales y su gente. Hijos de los libros de texto gratuitos.

La relevancia a Benito Juárez con un busto sobre una roca que me llamó la atención y que hasta mis días lo sigo recordando con el credo de México creo en ti. La tragedia de los Arce cuando asesinaron al maestro Cruz, mi tìo por el rumbo del sur de Jalisco. El eco que llegaba distorsionado de la matanza de Tlatelolco.

4.-Oceàno Pacífico.

Una de las sacudidas emocionales, que cimbraron mis sentidos y abrió la sensibilidad para mi futuro, un fermento provocado de escribir, fue conocer el mar. Playas sin contaminar, todavía el hombre no llegaba a raudales. La familia organizó ese viaje inédito en un viejo camión colectivo y después de dos días y noches regresé con sentimientos encontrados porque mi abuela Lupe no conoció jamás el mar y era la oportunidad esa vez de conocerlo.

5.- Planeta Arista

Así Como el proceso de galaxias sociales, mi planeta Arista, la calle de mi origen comenzó a girar y trasladarme, el estudio y mudarse de casa, seguir en el mismo barrio y ser testigo del advenimiento de las señales de televisión por las antenas instaladas por el rumbo del Pando, los constantes viajes a la naturaleza, conocer las transiciones de la luz, el Callejón del Diablo, el barrio de las Siete esquinas, las sensaciones de la existencia, el encuentro

con la cultura norteamericana, con la música en los extraños tocadiscos, azorados con los canales de televisión, el teatro fantástico de Enrique Alonso El Cachirulo, las peleas de box, emular a los boxeadores y jugar un deporte que nos imantó: el futbol. También descubrir las revistas semanales o mensuales con noticias, reportajes y fotografías.

6.- Ceiba

Cambio drástico como de estar en un vientre durante seis años llega la realidad brusca de irse o mudarse a otro espacio donde se contaban cosas difíciles, tener mas maestros, conocer otros niños o puertos, muchas clases, horarios duros.

Los primeros escarceos en la poesía, nuevos amigos, y los sentimientos de amor con la música de los baladistas españoles. Evocar grandes maestros como Emigdio Reyes Ruiz, Pablo Torres Sánchez y Juan José García Sánchez. Vivir en los tiempos de Luis Echeverría cuando ya se percibía las rupturas de las clases dominantes, la incursión de la guerrilla en el sur del país.

6.-Atlas y Canal 58

La pasión por el deporte que disfruté y lloré con el fervor religioso y la llegada de música instrumental, románticas en inglés que fueron ensanchando mis sentidos, el descubrir el corazón de versos y las estaciones del año como inspiración. La Amplitud Modulada de las estaciones de radio de Guadalajara convivían con las nostalgias de radio de Tequila que mi abuela escuchaba la del Ojo de Vidrio y las Jilguerillas. El ser testigo de las transiciones comerciales, la llegada de las refresqueras que cambiaron el habito sano de consumir aguas frescas de frutos naturales y del atiborrar de las tiendas de la esquina con

pastelillos, productos enlatados y botanas condimentadas en bolsas. La invasión del químico, lo procesado.

8.- Pelo Largo

Y llegó la rebeldía, los libros bajo el brazo, los amigos que estudiaban en escuelas superiores con otras ideas, el intercambio político y el arribo de mafiosos estudiantes que querían dominar la escuela Preparatoria 6 por medio de la influencia de la violencia, los grupos del poder se disputaban la UAN, como siempre hasta nuestros días, las huelgas, la deserción, el incierto futuro. Llegó mi amor al teatro, mis primeros escritos formales en el mundo literario. Tuvo en mí la relevancia de la lectura de autores de izquierda, teorías revolucionarias y las biografías de héroes nacionales e internacionales. Un caos en mi mente y un remanso de poesía cuando descubro a Pablo Neruda y Mario Benedetti, el baile en el Apolo XI, las exquisitas sensaciones de bailar con mujeres conocidas y desconocidas.