El ministerio de la Salud notificó tres mil un decesos en las últimas 24 horas, con lo cual el balance se eleva a 401 mil 186

Brasil; viernes 30 de abril del 2021/agencias.- Brasil superó este jueves la barrera de los 400 mil muertos por coronavirus, sin ver el final del túnel por la lentitud de la vacunación y con deficiencias de gestión atribuidas por numerosos expertos al gobierno de Jair Bolsonaro.
El ministerio de la Salud notificó tres mil un decesos en las últimas 24 horas, con lo cual el balance se eleva a 401 mil 186, superado solo por Estados Unidos. El total de contagiados en 14 meses de pandemia llega a 14.5 millones, en este país de 212 millones de habitantes.
El número de muertes aumentó exponencialmente desde inicios del año: en cinco meses pasó de cien a 200 mil (el 7 de enero); pero solo hicieron falta 77 días para llegar a los 300 mil (el 24 de marzo) y 37 días para alcanzar los 400 mil.
“Tuvimos un impacto importante de las nuevas variantes”, como la P1, explicó la epidemióloga Ethel Maciel, de la Universidad de Espiritu Santo (UFES).
Más contagiosa y bajo sospecha de ser más severa, esa variante surgió en la Amazonía, se expandió en por el país y llevó a muchas naciones a cerrar sus fronteras con el gigante sudamericano.
Abril batió los récords, con 79 mil 671 fallecidos por coronavirus hasta el 29, superando el récord anterior de marzo (66 mil 673).
La segunda semana de este mes fue la más devastadora, con más de cuatro mil muertos en 24 horas durante dos días.
La curva empezó a estabilizarse después de cuatro meses de alzas vertiginosas: el promedio de decesos es de dos mil 526 en los últimos siete días, después de haber superado los tres mil hace dos semanas. No obstante, la meseta sigue en niveles muy elevados.
Una comisión parlamentaria fue instalada la semana pasada en el Senado para investigar la gestión de la crisis por parte de Bolsonaro y su gobierno, en el cual se sucedieron cuatro ministros de Salud desde el inicio de la pandemia.
La investigación parlamentaria se enfocará principalmente en la crisis en Manaos, capital del estado Amazonas, donde la escasez de oxígeno derivó en enero en la muerte por asfixia de decenas de enfermos de covid.
Desde el primer caso de covid identificado en Brasil en febrero de 2020, Bolsonaro se opuso a las medidas de aislamiento social, invocando su impacto económico negativo; rechazó igualmente el uso de mascarillas; cuestionó la eficacia de las vacunas y preconizó remedios como la hidroxicloroquina, sin eficacia comprobada contra la enfermedad.
“A merced de nuevas olas”
Los números comenzaron a estabilizarse después de cuatro meses de alzas vertiginosas: el promedio de fallecidos diarios cayó a menos de dos mil 500 en los últimos siete días, después de haber superado los tres mil hace dos semanas. No obstante, la meseta sigue en niveles muy elevados.
Además, la tasa de transmisión del virus, es decir el número de personas contagiadas por cada caso positivo, cayó a menos de 1 el martes por primera vez en cinco meses, según datos del Imperial College de Londres.