Por: Isaac Ortíz Mariscal

Discurso pronunciado por Miguel Díaz Canel Bermúdez presidente de Cuba. Habana.

Sábado 17 de julio de 2021

Con el permiso de ustedes, querido general del ejército Raúl Castro Ruz líder de la revolución cubana.

Pueblo de Cuba, cubanas y cubanos, compatriotas, viva Cuba libre, libre de injerencias extrajera y libre del odio que han azuzado quienes llevan 60 años apretando el cuello de la nación para hacerla estallar y ahora quieren presentarse como nuestros salvadores, sesén la mentira y el odio. Cuba es profundamente alérgica al odio y jamás serán tierra de odio.

Es un odio que fractura la familia a los amigos a la sociedad y que amenaza con llevarse mucho de nuestros valores al rincón de lo inservible, el bombardeo de imágenes cargadas de violencia, sangre, protestas, alaridos, vandalismos, amenazas, acoso y represión no ha conocido pausa en los últimos 6 días.

Cuba es de todos los cubanos que, estén donde estén, trabajan por verla avanzar con sus propias piernas y sus propios brazos hacia un destino de prosperidad posible, a Cuba ponle corazón a la patria, a la revolución al socialismo y venceremos.

Lograremos lo que nos propongamos empujando todos juntos la obra. Por delante tenemos el enorme ejemplo de la ciencia cubana, que se propuso y logro en tiempo récord y apenas sin recursos dos vacunas y otros candidatos vacunales que nos permiten enfrentar el futuro con esperanzas que otros pueblos no tienen, si hemos podido en algo tan colosal y difícil, ¿Qué no podemos en otras áreas?, y sobre todo ¿Cuánto más podremos si articulamos los diálogos pendientes?, rescatando la obra social, promoviendo mayor atención a sectores vulnerables, a los barrios, apoyados en la experiencia de la obra que nos lego el comandante en jefe en años tan desafiantes como estos.

Pero que nadie se equivoque: la mayoría del pueblo, del mismo pueblo agobiado e irritado por las carencias, que nos demandan mayor gestión de gobierno pide también que se ponga coto a la violencia.

Ahora mismo lo que el mundo está viendo de Cuba es una mentira, a todo un pueblo levantado contra el gobierno y aún gobierno que reprime a su pueblo.

No es raro que bajo ese bombardeo mediático y algunos duden y se pronuncie suponiendo una separación que no existe. No es justo, no conbevo, entiendo que son avasalladoras las armas del adversario, pero al lado del pueblo, con el pueblo y por el pueblo sigue estando la revolución.

Las denuncias del canciller cubano el pasado martes no han sido contestadas, no ha había ni un intento de respuesta por parte de las autoridades del gobierno republicano de la florida sobre los fondos asignados a estos proyectos que pretenden atacar al país y al mismo tiempo desarmarlo de sus posibles medios de defensa, no solo el MinRex, también el sitio de la presidencia, el popular portal de noticias y análisis sobre la realidad cubana, Cuba debate Granma, juventud rebelde y prácticamente todos los medios públicos cubanos están sufriendo ataques intermitentes con denegación del servicio en medio de una atroz campañas de demonización del gobierno. Tratan de silenciar cualquier alternativa a la negativa anticubana que hoy se despliega en portadas alarmistas.

Contaron con la complicidad de una poderosa trasnacional que les permitió violar impunemente sus propias regulaciones, y desatendió las legítimas denuncias de los usuarios y de algunos medios de prensa y agencias cablegráficas.

Esta clara la ruta de la infamia. A posteriori todos los hechos se han presentado desordenadamente, como si fuera fruto de nuestro legitimo llamado a los revolucionarios a defender la revolución, la historia se pretende contar al revés, no importa la que hayan dicho, no cuenta los llamados a la unidad, la paz y la solidaridad entre todos, la interpretación mal intencionada es que se convoco a una guerra civil.

En las semanas previas se desarrollo una intensa operación político comunicacional por parte de una gran plataforma de intoxicación mediática, financiada por el gobierno de los Estados Unidos y por la maquinaria política de la Florida, su objetivo era aventar disturbios inestabilidad en el país, aprovechando las difíciles condiciones provocadas por la pandemia, el bloqueo recrudecido y las 243 medidas de la administración Trump.

Realizaron en esos días actos de guerra no convencional que incluyen llamados al estallido social, la violencia el vandalismo la agresión a agentes policiales y de sabotaje.

Estimado lector para que comprendamos bien las palabras del presidente de Cuba; Miguel Díaz Canel Bermúdez, recordamos que el domingo 11 de julio se realizaron en la habana movilizaciones contra revolucionarias organizadas y financiadas vía internet desde los Estados Unidos, así como también en algunas localidades de Cuba, fueron solo unos cientos los que protestaban y no la hacían de manera pacífica. Lo cual fue pretexto para que las agencias de prensa del imperialismo intensificaran la campaña contra el gobierno de Cuba, que es un gobierno socialista que no se someten a los intereses del imperialismo yanqui.

El discurso de Canel se llevo a cabo en la mañana del sábado 17 de julio, aún no amanecía cuando miles de habaneros ya se encontraban en la avenida del malecón, en la explanada pirigua, se movilizaron de madrugada iluminados por la luna y el alumbrado público, cuando inicio el evento ya había 100 mil cubanos y así ocurrió en todo Cuba. Levantando orgullosos su bandera y gritando “haz que sea Canel”, “haz que sea Canel”, “¡Viva la revolución!”, “Paz y no bambas” decían algunos letreros. “No le tememos miedo al imperialismo”. El acto fue bautizado como acto de “Reafirmación Revolucionaria”.

¡Abajo el bloqueo! ¡Viva Cuba!.