Por: Luis Fajardo Velázquez

¿Qué hacer ante lo inevitable?

Asunto 1

Dentro de algunos días millones de niños y jóvenes regresarán a la escuela.  La pandemia del Covid sigue vigente al día de hoy y no hay fecha precisa para cuándo termina. Entonces, ¿qué hacer?  Aquí, un conjunto de dudas, reflexiones y posibles caminos que los involucrados pueden seguir:

  1. El gobierno federal (y los respectivos gobiernos estatales): Suponiendo ( sin conceder) que los datos que nos proporcionan son los correctos, ¿por qué regresar a las aulas cuándo nos encontramos en lo que se denomina como tercera ola? ¿Habrá los servicios básicos mínimos indispensables para asegurar el cuidado y bienestar de profesores y alumnos? ¿Incurrirán las autoridades en algún tipo de -responsabilidad -civil o penal- derivado de que alguien muera o sea hospitalizado por el regreso a clases? ¿Consideran más importante la salud o la economía?
  2. Los padres de familia. Me imagino que se sienten muy cansados por tener que lidiar con el “home office” y el cuidado de sus hijos. ¿Preferirían seguir viviendo con esa dualidad? ¿Están tomando cursos para coadyuvar a las autoridades educativas y sanitarias para el regreso de los chicos? ¿Qué pasa si se enteran que uno de los alumnos se infectó por Covid? ¿Habrá algún tipo de comité que estará pendiente de todo el alumnado de las escuelas?
  3. Los alumnos. Son los que menos poder de decisión tienen, aunque los más afectados y comprometidos. ¿Extrañan la convivencia cotidiana? ¿Qué opinan ustedes de que los “inviten” a regresar a la escuela? ¿Se sienten protegidos y respaldados por sus familias y por el gobierno? ¿Si se enteran que alguno de sus compañeros está enfermo lo comunicarían a la brevedad posible?

En resumen, el regreso a clases es un evento masivo multifactorial. Ojalá que no sea una decisión tomada de forma unilateral. Al tiempo…

Asunto 2

Paralelo al regreso a clases he procurado estar al pendiente de la reactivación económica. Lastimosamente creo que las cosas no van del todo bien. Cada vez veo más negocios cerrados o en venta o renta.  No puedo ni siquiera imaginar la situación económica de aquellos que se han quedado sin ingresos estables, ¿de qué viven? ¿estarán dentro de la economía informal? ¿formarán parte de la delincuencia organizada? Difícil saberlo, aunque no pinta para que las cosas mejoren.

Hace poco tuve oportunidad de hablar con un amigo extranjero respecto a las políticas por parte del gobierno provocadas por la pandemia. Él se sorprendió por los insuficientes -hasta el momento- de los apoyos por parte de las autoridades mexicanas; por el contrario, yo me sorprendí por el decidido interés y empeño que en otras latitudes realizan para ayudar a sus habitantes.

Después de prácticamente año y medio en pandemia dudo mucho que puede haber alguien que siga subsistiendo de sus “ahorros”. ¿Qué va a pasar con los millones de personas que no saben -o no pueden- salir adelante por ellos mismos?

Asunto 3

Si no mal recuerdo la semana pasada escribí sobre Messi y su llegada al PSG. Estamos ante un fenómeno que se volverá regla general: La creación de Estados-equipos de futbol con un enorme poder adquisitivo.  Esto es, un gobierno que se “hace propaganda”, a partir de un deporte mundialmente conocido. Hemos llegado al punto de preguntarnos ¿Sabemos algo del gobierno “qatarí” o lo único que nos importa es lo bien que juegue su equipo?

¿Vieron el recibimiento que tuvo en Paris? En mi vida he visto poquísimos momentos así. Estamos viviendo entonces la comunión entre gobierno-deporte y espectáculo en niveles nunca antes vistos. ¿Cómo les saldrá dicho negocio? ¿Todo se resolverá con dinero?…

Hasta la próxima.

Luis Fajardo Velázquez

luisefeve@hotmail.com