Por: Luis Fajardo Velázquez

Una semana intensa

La presente semana estuvo muy “movida” en temas políticos.  Sin pretender enlistarlos por importancia, aquí un breve recuento:

  1. La renuncia de Julio Scherer Ibarra. Si había un funcionario poderoso en la administración pública federal ese era precisamente el hijo de uno de los periodistas más importantes del país. Él era el encargado de negociar con ministros, jueces, senadores, diputados, etc. Podría incluso decirse que era el personaje que cumplía con las funciones de un secretario de gobernación (cargo que hasta hace poco le correspondía teóricamente a Olga Sánchez). ¿Qué fue lo que pasó? ¿Hubo traiciones? ¿Decepciones? ¿Todo lo anterior junto? Lo único concreto es que, de la noche a la mañana, perdió todo el poder político que había acumulado.
  2. El regreso a clases. Bien dicen los antiguos que “no hay plazo que no se cumpla…”, y la ya tan anunciada vuelta a las aulas se hizo realidad.  Entre el caos, la desinformación y la ansiedad, bien que mal, miles de niños, adolescentes y jóvenes volvieron a tener contacto. Tuve oportunidad de platicar con amigos docentes los cuales me manifestaron su preocupación de que se contagiaran (contagiar) de los alumnos. ¿Era absolutamente indispensable volver a la escuela? ¿No pudimos esperar más?

Tengo la ligera impresión que dentro de unas dos o tres semanas los contagiados (y hospitalizados) por Covid aumentará considerablemente.  Ya que los estudiantes no han sido vacunados (como ya en otras latitudes está pasando), será inevitable que mucha gente se contagie.

  • El informe del Ejecutivo Federal.  ¿Tuvo usted oportunidad de ver el informe? La verdad francamente se me olvidó por completo. Tal vez sea provocado a que todos los días escucho noticias de la situación del país de voz del propio presidente que francamente me hizo pensar en otras cosas.   Sin embargo, sí tuve oportunidad de ver las noticias y uno que otro resumen.  No pretendo en este espacio, por el momento, emitir ningún juicio de valor al respecto.  Sólo quiero invitarle, amable lector, a que contraste lo que dice el primer mandatario del país con la realidad. A veces, el presidente gana; otras veces, lastimosamente se impone la realidad. ¿Cómo ve?
  • La reunión de los panistas con el partido Vox. En lo particular, la política española llama mucho mi atención. No es que yo tenga familia por aquellos lares, o porque quiera que nos ofrezcan una disculpa por hechos de hace 500 años. Por el contrario, creo que tenemos mucho que aprenderles. En futuras columnas espero hablar de Rajoy, Pedro Sánchez, del sistema judicial y de muchas otras cosas que me intrigan de los españoles. Sinceramente algo a lo que no le había prestado mucha atención es al partido Vox. Resulta que hace unos días se reunieron con (algunos) panistas. Posiblemente esto no sería nada raro en democracias del primer mundo, desafortunadamente por aquí hace mucho ruido por las semejanzas entre ambos grupos políticos.

Tengo entendido que ambos partidos se identifican con la derecha ( en algunos casos, con el ala más radical). Además, están integrados por empresarios, uno que otro líder muy afín a la religión, son provida, luchan contra el aborto, a favor de la familia tradicional.

¿Tendrán algún tipo de agenda oculta? ¿Formarán algún tipo de frente común contra el gobierno mexicano, español o ambos?

Pues bien, son muchas las situaciones que sucedieron durante los últimos siete días.  A pesar de que algunos parecen lejanos a nosotros, no podemos ser indiferentes. La mejor estrategia es ver su desarrollo y si siguen con vigor durante el transcurso de los meses.

Ya para concluir…siento que ya casi es fin de año ( y no es broma). Sólo falta conmemorar la Independencia, día de muertos, navidad y se acabó el año.  En días pasados la señorita que me corta el cabello me dijo que sentía que la economía parecía llevar dos años sin rumbo fijo. ¿Usted qué opina?

Hasta la próxima.

Luis Fajardo Velázquez

luisefeve@hotmail.com