Por: Luis Fajardo Velázquez

Entre desastres y accidentes

Asunto 1

Vivir un temblor es algo que no le deseo absolutamente a nadie.  Como ya lo he comentado en alguna ocasión previa vivo entre Tepic y Puebla.  Las últimas semanas me ha tocado estar en la Angelópolis y me tocó (otra vez) sentir un sismo.  Aquí mi historia con dichos “desastres” naturales:

  • Durante el temblor de 1985 era un bebé. No, no es broma. Tenía yo casi 8 meses de edad y evidentemente no me acuerdo de prácticamente de nada.  Sin embargo, es bastante lo que he podido platicar y leer en periódicos y revistas sobre aquel suceso. Fue terrible, e incluso sus efectos se siguen viviendo en la actualidad.
  • El segundo que recuerdo, me parece, fue a finales del siglo pasado.  Si no me falla la memoria me encontraba yo en secundaria.  Hubo varios muertos y un sinfín de historias trágicas.
  • Mi tercera experiencia con los sismos fue en 2017.   Ese momento lo recuerdo perfectamente.  Trabaja yo en ese entonces en una universidad que tenía su reloj checador en el sótano (además el edificio era todo de cristal).  Recuerdo perfectamente el crujido de los vidrios, los cables de alta tensión moviéndose de un lugar a otro y a la gente gritando.
  • El temblor de hace unos días me pareció inacabable.  Afortunadamente no pasó a mayores, pero el susto, insisto, fue mayúsculo.  Familiares y amigos -medio en broma y medio- enserio comentaban que prácticamente estos dos últimos años han sido catastróficos: pandemia, crisis económica, temblores, etc.  Esto parece no tener fin. Curiosamente, septiembre se ha vuelto el mes de los “actos de la naturaleza”. ¿Habrá alguna explicación científica? ¿mera casualidad?

Asunto 2

Esto me lleva al segundo acontecimiento lamentable: las inundaciones en Tula. Supuestamente Hidalgo no es un lugar que sufra de este tipo de inclemencias. ¿Entonces qué fue lo que pasó? ¿Se pudo haber resuelto de otra forma? ¿Complicidad u omisión? ¿Cómo prevenir entonces algo que nunca había pasado?

Incluso el gobernador se cayó de su lancha al hacer un recorrido.

Asunto 3

¿Tuvo usted la oportunidad de ver/ leer en las noticias el accidente del tráiler en la caste México- Puebla, que provocó la muerte de varias personas? La gente que se dirigía hacia/ o de regreso de algún destino conocido y en segundos perdió la vida.

¿Se pudo haber evitado? ¡ qué tanto es error humano y qué tanto obra de la naturaleza?

Asunto 4

Particularmente me llama la atención que menores de edad promuevan juicios de amparo para poder ser vacunados contra el Covid. Me parece que están en su derecho de hacerlo, y el Estado tiene una obligación que cumplir. Las declaraciones del sub secretario de salud me parecen sumamente lamentables pues es un criterio muy simplista pensar que al darle una vacuna a una menor se le está quitando el derecho a un mayor de edad que sí la necesita. ¿No que se habían comprado millones de lotes de vacunas? ¿Por qué en otros países ya se están vacunando a niños y aquí seguimos sin brindar protección a todos? ¿Cuándo podrán decir con total franqueza que terminarán de poner las dos dosis a todos los mexicanos? ¿Se realizará dentro de este sexenio o tendremos que esperar hasta el siguiente?

En resumen, tanto los desastres naturales como los accidentes son imprevisibles. Sabemos que van a pasar, pero no sabemos cuándo ni a quién le pasará.  Tal vez, la realidad le gusta recordarnos de diversas maneras la fugacidad de la vida.  Todos los fallecidos tenían sueños, anhelos y miedos, y ahora ya están descansando en paz.

Hasta la próxima.

Luis Fajardo Velázquez

luisefeve@hotmail.com