El grupo de sustancias químicas conocidas como “PFAS” (sustancias per y polifluoroalquilo) es enorme. Hay más de 4.700 de estos compuestos a base de flúor.

EE.UU; lunes 4 de octubre del 2021/agencias.- ¿Alguna vez te has preguntado por qué la comida no se pega a tu sartén favorita, por qué la grasa no traspasa la bolsa de palomitas de maíz para microondas o por qué el agua no empapa tu chaqueta?

Es probable que la misma clase de productos químicos sintéticos sea responsable de todas estas funciones. Pero esos productos químicos están ahora bajo el foco de atención y, en algunas partes del mundo, se están eliminando por completo.

El grupo de sustancias químicas conocidas como “PFAS” (sustancias per y polifluoroalquilo) es enorme. Hay más de 4.700 de estos compuestos a base de flúor.

A menudo denominados “químicos permanentes” por su extraordinaria persistencia, se han detectado en el agua potable, el polvo e incluso en el torrente sanguíneo humano.

De hecho, es casi seguro que tienes PFAS en tu hogar y en tu cuerpo.

Estos productos químicos, que se encuentran en una enorme variedad de productos, desde envases de alimentos hasta cosméticos y muebles, se han relacionado con problemas a la salud que incluyen daño hepático, cáncer de riñón y defectos de nacimiento.

Sin embargo, la presión del consumidor por sí sola no ha sido suficiente para eliminar de forma importante los niveles de PFAS.

Después de todo, descifrar los nombres de los compuestos químicos es casi imposible para una persona promedio, señala Jonatan Kleimark, asesor senior de químicos y negocios de ChemSec, una organización sueca sin fines de lucro que aboga por un uso más seguro de los químicos.

“Si usted es un consumidor habitual, es un tema muy complejo y es algo que generalmente no se comunica”, dice Kleimark.

Además, no todo el mundo tiene el tiempo y la motivación para escribir a las compañías y preguntarles si sus productos contienen PFAS, que es lo que recomiendan algunas agencias gubernamentales.

Incluso, puede que algunos fabricantes ni siquiera se den cuenta de que están usando PFAS en sus productos.

“Si realmente deseamos un cambio, entonces necesitamos una regulación, porque eso es sobre lo que las empresas realmente actuarán”, comenta Kleimark.

“Incluso la idea de tener una restricción de PFAS hace que las empresas comprendan que esto es algo con lo que realmente tienen que trabajar para encontrar alternativas”, agrega.

¿Qué restricciones existen hoy?
Hasta ahora, esas restricciones son limitadas.

En julio, el estado estadounidense de Maine se convirtió en la primera jurisdicción del mundo en prohibir la venta de productos que contienen PFAS a partir de 2030, con la excepción de cuando su uso se considera inevitable (lo que podría aplicarse a ciertos productos médicos).

Los países de la Unión Europea (UE) han restringido ciertos tipos y usos de PFAS. Pero los activistas medioambientales y ciertos gobiernos europeos están pidiendo que las PFAS se regulen en conjunto.

También se les ha pedido a los fabricantes que proporcionen más información sobre productos alternativos que estén usando.

“Definitivamente creo que habrá algún tipo de restricción en los próximos cinco o seis años”, predice Kleimark.

Los miembros de la industria química están buscando más información y orientación para hacer esta transición con éxito.

El Consejo Europeo de la Industria Química (CEFIC)también ha solicitado más claridad sobre lo que se incluiría como uso esencial de PFAS.