*La tormenta tropical ocasionó pérdidas millonarias generando desolación, desesperación y tristeza; las esperanzas de obtener sus cosechas se las llevó el agua

Por: Mildra Benítez Robledo 

Tepic, Nayarit.- Sábado 16 de octubre del 2021.- Al menos 30 comunidades incomunicadas y un número mayor de damnificadas, estima el Gobierno del Estado que ha dejado a su paso el desbordamiento del río San Pedro, Acaponeta y Las Cañas, en donde la cabecera de Tuxpan es una de las más afectadas, pues prácticamente todo el pueblo se inundó, al igual que el ejido de San Vicente en Rosamorada, Los Sandovales en Acaponeta y Agua Verde en Tecuala, en donde las afectaciones al parecer son cuantiosas.  

La secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó que tras la reunión con autoridades de Rosamorada, se determinó iniciar con el censo de daños y a la par realizar acciones de limpieza y entrega de despensas, lo cual se estará repitiendo en los demás municipios siniestrados.

En lo que concierne al campo el delegado en Nayarit de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Carlos Castillón Medina, declaró que de acuerdo a la información que le han proporcionado las dirigencias de los comités municipales campesinos, hasta este momento, calculan más de 40 mil hectáreas que ya estaban siendo trabajadas previo al ciclo agrícola Otoño-Invierno, en una primera y hasta tercer rastreada y que hoy están bajo agua.

En este mes de octubre, recordó que es cuando se inician los preparativos de las tierras, para que en noviembre empiecen a cultivar el frijol, cuya fecha límite es el 20 de noviembre y posteriormente, arrancan con el sorgo.

El frijol y el sorgo, no es el único cultivo que será afectado, pues algunos productores ya tenían todo preparado para la siembra de jícama y sandía acolchados, en la región del Resbalón, en el municipio de Acaponeta, pues también ya habían rastreado, cuya actividad al menos les cuesta mil 600 pesos por hectárea, por lo que repetir los trabajos, para buena parte de los agricultores será imposible por la falta de recursos.

Se tendrá que volver a arar, rastrear y barbechar estas tierras dañadas que en números fríos, calculó serían 50 mil hectáreas cultivables de frijol, 40 mil hectáreas de sorgo, alrededor de 12 mil hectáreas de otros cultivos incluyendo hortalizas y que en estos tiempos tan complicados, la falta de recursos será un factor al que se tendrá que buscar mecanismos para salir adelante, aunado a ello tendrán que enfrentar el incremento al doble de los agroquímicos como es el amoniaco, concluyó el delegado.