¿Qué pasa?

Asunto 1

La vida da muchas vueltas. A veces nos encontramos arriba; en otras ocasiones, estamos abajo. Como seres humanos, perfectibles por naturaleza, es inevitable en ocasiones sentirse pleno o desdichado.  Al tratar a los demás de forma educada no sólo nos proyectamos a nosotros mismos, sino que también hablamos por los valores que nuestra familia nos han inculcado.  ¿Sin embargo, la educación y los buenos modales existirán en la política mexicana?

Me llamó muchísimo la atención lo que pasó hace unos días con Arturo Herrera. Este personaje fue el segundo secretario de hacienda del gobierno en turno. No puedo decir si cumplió o no con su encomienda, pero debo admitir que ha tenido un trato poco digno por parte de su (ex) jefe.  Sin embargo, y si nos ponemos a analizarlo un poco Santiago Nieto (por mencionar un caso también reciente), tampoco recibió un buen trato.

Yo creo que merecían mucho más. Aunque esto no sucedió en la realidad. ¿Por qué exponerlos de una forma tan prosaica? ¿tan mal se habrán comportado? ¿En corto les habrá ofrecido una disculpa o explicación? Lo dudo. 

Asunto 2

La militarización del país es un hecho sin precedentes.  Desde aquellos lejanos tiempos en los que Calderón sacó a la calle a los militares hasta los tiempos actuales de nuestro presidente la situación no ha cambiado del todo. ¿Qué estará pasando en la realidad que durante los últimos 15 años la sociedad se ha vuelto tan violenta?  Yo no me quedo con la crítica simplona de decir que la milicia ya debería estar en sus cuárteles. ¿Se imaginan un México todavía más violento?

Considero que el asunto de la seguridad pública está mal planteado desde su origen. El hecho de poner en las calles a los militares por sí sólo no es ni bueno ni malo. El hacerlo sin una debida legislación y sin prever su regreso, eso sí me parece catastrófico.

Si yo fuera gobernante (lo cual nunca ha sido mi deseo, ni aspiro hacerlo), habría cambiado fundamentalmente algo. La descomposición social es evidente, eso es un hecho.  La falta de dinero, de empleo y de educación es algo que no suma. Tal vez apostando más por mayor educación (de calidad) y salarios dignos las cosas no estarían (tan) mal. Sé que es fácil decirlo, llevarlo a la realidad quizá no lo sea tanto.

A como veo las cosas y con tantas prebendas que se les ha otorgado a los del Ejercito dudo que vuelvan a ceder el control a los civiles.  Posiblemente ya no nos tocará ver en el corto plazo un gobierno solo haciendo lo que las leyes, originalmente, les conceden.

Asunto 3

Soy de esas personas a las que les gusta asistir a comprar a los mercados tradicionales y a los llamados supermercados.  A partir de lo que se observa en esos espacios es posible saber/interpretar la situación económica del país.   Durante los últimos días he visto que los precios cada vez suben más y más. La gente, como consecuencia lógica e inevitable, está consumiendo menos. ¿Qué podemos esperar?

Posiblemente el fin de año y el inicio del próximo en materia económica serán basta complejos y llenos de incertidumbre.  Si le sumamos lo que ya se denomina como la cuarta ola de Covid el futuro nos pinta de pronóstico reservado.

También el tipo de cambio entre peso y dólar se ira por las nubes. La inflación, aquella que decían que era propia de los gobiernos neoliberales, está golpeando con mucha intensidad. Esto seguramente acarreará una ola de violencia como no se ha visto en años.  Procure salir lo menos posible de casa (sí, ya sé que estamos hartos de estar encerrados), pero es posible que si salimos podamos contagiarnos o seamos víctimas de la delincuencia. ¿Qué hacer?

Hasta la próxima.

Luis Fajardo Velázquez

luisefeve@hotmail.com