En su cuenta de Twitter Felipe Calderón dijo “Es falso que el gobierno de México haya tenido un acuerdo con el gobierno de EUA para introducir armas al país. Durante la Administración 2006-2012, el gobierno mexicano exigió firmemente al gobierno de EUA detener el tráfico de armas que llegaban a los criminales”.

¿QUÉ FUE RÁPIDO Y FURIOSO?

La operación llamada ‘Rápido y Furioso’, fue iniciada por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, en la cual vendió diversas armas a presuntos criminales y las dejó pasar hacia México con el objetivo de poder rastrearlas y seguir a través de un chip. Sin embargo, la acción encubierta no fue reportada al Congreso.

Con esta operación, Estados Unidos esperaba identificar responsables del tráfico de armas desde ese país a su vecino país del sur y que posteriormente quedan en poder de carteles mexicanos. De 2006 a 2011, la ATF permitió que 2 mil 500 armas fueran compradas ilegalmente y transportadas a México.

El Presidente de México Andrés Manuel López Obrador, esta mañana ordenó al Canciller Marcelo Ebrard Casaubón enviar una nota diplomática al Departamento de Estado del Gobierno de Estados Unidos para solicitar información sobre el operativo “Rápido y Furioso”, después de que Calderón aseguró, anoche, en un tuit, que nunca estuvo enterado.

“Un gobierno que invade de esa manera, que viola flagrantemente la soberanía y las leyes internacionales y nos quedamos callados? … lo tenemos que ventilar para que nunca jamás se vuelva a llevar a cabo una acción de este tipo”, dijo el ahora jefe del estado mexicano.

Aseguró que si no existió cooperación entre ambos gobiernos, entonces Estados Unidos debería ofrecer una disculpa a México, de acuerdo con el derecho internacional. López Obrador señaló que el 7 de mayo, en su conferencia pidió al expresidente Calderón dar a conocer si tenía conocimiento del operativo Rápido y Furioso, que involucró el ingreso de armas con rastreadores a México para identificar las redes de distribución.

“Vamos a esperar a que termine el juicio del señor García Luna, seguramente va a declarar. Tiene que dar a conocer si actuó solo o había una relación de complicidad y también tiene que decir quiénes actuaban con él. Todo esto en el caso de que resulte culpable porque es un juicio y va a ser un tribunal en Estados Unidos el que va a decidir”, aseguró en la conferencia de prensa matutina del 7 de mayo.

Tras ello, Calderón escribió en su cuenta de Twitter: “Es falso que el gobierno de México haya tenido un acuerdo con el gobierno de EUA para introducir armas al país. Durante la Administración 2006-2012, el gobierno mexicano exigió firmemente al gobierno de EUA detener el tráfico de armas que llegaban a los criminales”.

Agregó, “Después de mucha insistencia, el gobierno de EUA ofreció tomar acciones para frenar el tráfico de armas. Entre ellas, la Procuraduría de aquel país buscó recolectar y generar evidencia judicializable para detectar, detener y llevar a juicio a los traficantes de armas”.

Dijo que “Según se supo después, introdujeron detectores electrónicos en armas comercializadas en la frontera para rastrear su movimiento y actuar judicialmente contra los culpables. Sin embargo, la situación salió de control de las autoridades estadounidenses. La llamada operación ‘Rápido y Furioso’ fue un operativo secreto, cuyo implementación y resultados fueron revelados a agencias mexicanas en la medida en que fueron del conocimiento público resultados negativos no deseados”.

Concluyó afirmando que, “En ningún momento el contenido ni la implementación específica de dicha estrategia judicial americana fue un tema que fuese materia de conocimiento, discusión y menos de acuerdo entre oficinas Presidenciales”.

Luego los anteriores mensajes de Calderón, el presidente mexicano pidió al Canciller el envío de una nota diplomática para conocer los detalles del operativo.

“Si ya sabemos esto, de parte del expresidente, vamos a mandar una nota diplomática al Gobierno de Estados Unidos, queremos que informe sobre este caso, que informe el Departamento de Justicia, apuntó.

Tras conocer la respuesta de Calderón, López Obrador calificó el hecho de “delicadísimo”, ya que con dichas armas se cometieron homicidios en México e incluso “se le quitó la vida a un funcionario estadounidense en México”.

“Estamos ante un caso delicadísimo porque se está reconociendo que hubo una intromisión ilegal, violatoria de nuestra soberanía, por un Gobierno extranjero, en el caso de que no existiera cooperación”, aseveró.

Además que el hecho es grave, ya que se atentó contra la soberanía del país.

“Lo que me parece grave es que se haya llevado a cabo una intervención dilatoria de nuestra constitución, de nuestra soberanía, un operativo secreto y que se haya causado la muerte, con esas armas, a mexicanos, y, como ya lo dije, a un extranjero, cómo hacer eso”, señaló.