El gobernador del Estado, Antonio Echevarría García tratando de controlar la movilidad de los ciudadanos por la contingencia del COVID-19; decretó veda en la venta de vinos y licores desde el 03 de abril, la cual permaneció hasta el 18 de mayo de 2020. Fueron 45 días de venta clandestina; los depósitos de cerveza y vendedores de licores hicieron su agosto. Por debajo de las puertas y disfrazada en cubetas el agua amarga siguió corriendo; los clientes pagaban doble y a veces al triple el precio de la cerveza. Los dueños de depósitos, chicos y grandes, vendieron todas sus reservas; y los que todavía tenían producto el lunes 18 que se abrió la veda, continuaron vendiéndola al doble de su precio. Es 20 de Mayo y varios depósitos no tienen cerveza; se les terminó en los días de veda. Ahora están esperando ser surtidos; pero ya probaron la sangre del cliente y es difícil que regulen los precios a cómo estaba antes de la veda.
No es fácil erradicar viejos vicios; el vicio de los teporochos y el vicio de quienes les chupan la sangre. Ambos vicios son difíciles de curar; uno por la ansiedad del trago y el otro por la avaricia de joder a quien se deje.
Por desgracia, dichas conductas las encontramos en nuestras propias comunidades. Este lucro y estas mañas se miró también en los depósitos de Acción Ciudadana; que hicieron su agosto y se pasaron hasta septiembre.
No es fácil que la gente cambie en una cultura de corrupción que ha prevalecido por décadas; y más trabajoso se pone cuando no hay supervisión por parte de los inspectores de alcoholes o, cuando ellos mismos se coluden.
Es importante decir que los Oxxos, Kioscos y grandes tiendas de autoservicio no vendieron licores durante la veda. Fueron los únicos que la respetaron; tienen una estrella a su favor porque pusieron el ejemplo; que no sólo de corrupción vive el hombre.
De todos modos, buena experiencia se lleva nuestro gobernante. Cuando se quiere trabajar derecho… muchas cabras agarran monte. Costumbre de inspectores y funcionarios de todos los órdenes de gobierno, municipales y estatales.
Si a nivel municipal y estatal se pone difícil el respeto a las leyes… entenderemos las dificultades que enfrenta el gobierno federal. Pero ya vendrán tiempos nuevos; además, a cada capillita se le llega su fiestecita.
Apostador de Cuacos