La congelación de tumores, conocida como crioablación, se utiliza para congelar y matar el tumor en el tratamiento de los cánceres de hígado y riñón.

La crioablación, una posible respuesta inmunológica contra el cáncer.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), en 2019, en México se registraron 15 mil 286 casos nuevos de cáncer de mama entre la población de 20 años y más en el país; de esos casos, 15 mil 119 son mujeres, mientras que 167 casos son de hombres. Con base en esas cifras, la tasa de incidencia a nivel nacional es de 18.55 casos por cada 100 mil habitantes mayores de 20 años.

Entre la comunidad médica del mundo entero, uno de los retos más grandes es vencer al cáncer, es por ello por lo que, actualmente en el Hospital Houston Methodist, un equipo de médicos radiólogos y oncólogos liderados por la Dra. Luz Venta, Directora del Centro de Cáncer de Mama del Hospital Houston Methodist, están probando una técnica a través de la cual los tumores malignos liberan proteínas que son reconocidas y atacadas por el sistema inmune.

“La congelación de tumores (o crioablación) se ha utilizado durante años con gran éxito en los cánceres de hígado y riñón para congelar y matar el tumor. Debido a los cambios recientes en el tratamiento del cáncer de mama, ha llegado el momento de añadir esta técnica a las terapias existentes contra el cáncer de mama, en particular a la inmunoterapia. En los últimos 10 años hemos aprendido que no existe un sólo tipo de cáncer de mama, hay varios tipos y cada uno se comporta de manera diferente. Para algunos tipos de cáncer de mama, la crioablación agrega una herramienta importante a nuestras terapias ya existentes.”

En qué consiste la crioablación en el tratamiento conta el cáncer.

Explicó que en el proceso de crioablación se inserta una aguja delgada en forma de varilla llamada criosonda a través de la piel y directamente en el cáncer y se bombea un gas a la criosonda para congelar el tejido. La bola de hielo se genera alrededor del tumor que pasa por un ciclo de fusión y congelación.

Este proceso mata las células cancerosas y da como resultado la liberación de antígenos del tumor, que estimulan una respuesta del sistema inmunitario. Este proceso ayuda al cuerpo a combatir naturalmente la enfermedad.

Con respecto a los efectos secundarios de esta terapia, la Dra. Venta explicó que la mayoría de los pacientes que se someten a este tratamiento reportan poco tiempo de inactividad y pueden continuar con su día normal.

Por ahora, según la doctora Luz Venta, hay muchas incógnitas sobre el uso final de este procedimiento, pero lo cierto es que “las pacientes con ciertos tipos de cáncer de mama tienen una nueva opción de tratamiento que se puede utilizar en combinación con la mastectomía (extirpación del seno) y lumpectomía (extirpación de un tumor de seno y parte del tejido normal que lo rodea), radioterapia, inmunoterapia y quimioterapia. El paciente y el equipo médico pueden personalizar la estrategia de tratamiento según el tipo de cáncer y la preferencia del paciente”.

Para concluir, la especialista en radiología del Hospital Houston Methodist comentó que este procedimiento “abre la oportunidad para que las pacientes con cáncer de mama tengan voz y planifiquen las terapias a emprender con la ayuda de su médico. No consideramos que este procedimiento funcione de forma aislada, sino como parte de un plan de tratamiento”.