Ha llegado la temporada de calor y con ella, múltiples complicaciones que van desde la insolación y sobre todo, la deshidratación. Pues es que dicho fenómeno aparece cuando el organismo presenta disminución de líquidos por debajo del nivel requerido para el funcionamiento correcto. Además, afecta funciones vitales como la circulación sanguínea, así como la cantidad y calidad de la orina, pero sobre todo, puede alterar el estado mental. 

La deshidratación puede producirse por múltiples factores, entre ellos están la diarrea, el vómito, la fiebre, sudoración excesiva, realización de actividad física bajo el sol y la falta de ingesta de líquidos.

Síntomas de la deshidratación: 

• Sensación de sed

• Boca seca

• Ojos hundidos

• Piel reseca

• Estado de confusión y somnolencia

• Cefalea

 ¿Cómo prevenir la deshidratación?

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Guadalajara, prevenir o tratar la deshidratación puede lograrse de la siguiente manera:

• Llevar siempre a mano una botella de bebida.

• Mantener un ambiente fresco y ventilado.

• Evitar las bebidas alcohólicas y azucaradas (refrescos, jugos enlatados, te endulzado), ya que provocan diuresis (vas más al baño) y por lo tanto deshidratan.

• Ingerir comidas líquidas, como caldos o sopas con verduras sin grasa.

• Si presentas evacuaciones líquidas es recomendable tomar bebidas con electrolitos para reponer minerales, como vida suero oral.

• Ingerir alimentos ricos en agua (frutas, verduras y hortalizas).

• Aumentar la ingesta de agua de acuerdo a la realización de actividades físicas.

• Beber agua en pequeños tragos para evitar náuseas, pero sobre todo, no esperar a sentir sed para ingerirla. 

• Beber abundantes líquidos para compensar la pérdida de agua (por lo menos ocho vasos de agua al día) aunque no tengas sed.