Un cerebro superdotado está mejor conectado, es más eficiente y madura de manera distinta a uno estándar Se estima que entre un 3% y un 10% de la población posee una alta capacidad cognitiva

Se habla mucho de los niños con bajo rendimiento escolar y de cómo deben afrontar entre colegio y familias su situación para evitar la exclusión. Pero ¿qué hay de aquellos que presentan un rendimiento intelectual por encima de lo esperado? Podría parecer algo maravilloso, pero la realidad es que estos niños también corren riesgo de inadaptación y aislamiento.

¿Qué tiene de especial un cerebro superdotado?

Las personas con alta capacidad intelectual gozan de mayor interconectividad cerebral, es decir, que las distintas partes de su cerebro están mejor conectadas entre sí. Este cerebro superdotado es más eficiente que un cerebro estándar, ya que, para realizar una misma tarea, consume menos energía. Además, a nivel de maduración, presenta un patrón distinto al habitual: la corteza cerebral madura más lentamente en los primeros años de vida y posteriormente lo hace más rápido que el resto.

La alta capacidad intelectual se puede expresar de tres maneras distintas:

  • Superdotación: capacidad intelectual global por encima del percentil 75 en todos los ámbitos de la inteligencia.
  • Talento: alta puntuación (percentil 90) en una o varias aptitudes intelectuales, pero no en todas.
  • Genio: alta capacidad intelectual (superdotado o talento) con alta creatividad y productividad.

Se estima que entre un 3% y un 10% de la población posee una alta capacidad cognitiva.

“Lo más habitual es que los niños o las personas adultas no sepan de ese potencial, lo cual es una pena”, apunta César Arellano, pedagogo y director del Centro de Altas Capacidades Renzulli. “Los datos disponibles más actualizados, del curso pasado, muestran cómo solo el 0,5% de los niños están identificados con altas capacidades. Queda mucho por conocer”, añade.

Cómo reconocer a un superdotado

Según el estudio ‘Niños con altas capacidades intelectuales. Signos de alarma, perfil neuropsicológico y sus dificultades académicas’, publicado en la revista científica Anales de Pediatría, estos son los signos de sospecha de un cerebro superdotado, según la edad:

  • Entre 1 y 4 años: presentan desarrollo precoz del lenguaje, siendo capaces de mantener una conversación a los 2 años. Muestran una elevada capacidad de memoria. Pueden realizar puzles y leer con facilidad antes de los 4 años.
  • Entre los 4 y 6 años: muestran orientación social hacia los adultos (conversaciones, juegos, etc.). Disfrutan mucho leyendo, tienen una gran curiosidad por las cosas, y muestran facilidad yrapidez en la comprensión de conceptos.
  • A partir de los 6 años: llama la atención su riqueza léxica; comprenden, manejan y conectan conceptos complejos. Disfrutan planteando y resolviendo nuevos problemas. Se percibe ya un talento en áreas específicas (matemáticas, ciencias, dibujo…). Parecen niños despistados ante tareas de rutina o irrelevantes para ellos, porque les aburren. No obstante, muestran gran interés por temas trascendentes como la moralidad o la justicia. Tienen avanzados el sentido del humor, la sensibilidad, el perfeccionismo, y los sentimientos y emociones fuertes.

Ante la presencia de estas características, con el objetivo de anticipar medidas psicoeducativas y evitar posibles problemas en el ámbito personal, social y académico, convendría realizar un test de inteligencia. “Esta prueba, bien realizada, puede darnos información muy relevante para poder atender al niño correctamente, tanto en la escuela como en casa. Pero si hablamos de una orientación de máximos (algo que todos merecemos), habría que evaluar aspectos sociales, emocionales… no solo de inteligencia, sino también a nivel de potencial creativo, funciones atencionales… Estas características cognitivas también son relevantes y van más allá de la capacidad intelectual. Sería muy recomendable analizarlo para orientarlos bien”.