Por Sergio Mejía Cano

Respeto y no discriminación, hacia las personas con preferencias sexuales muy definidas

En varios medios informativos y portales de internet, locales, está la nota de que el Congreso Estatal había sido clausurado simbólicamente, por el Frente Nacional de la Familia, así como el grupo Pro-Vida, en protesta por estar legislando iniciativas que van en contra de la vida, así como otras que respaldan a la comunidad de personas de preferencias sexuales diferentes al cuerpo que les fue proporcionado por la Naturaleza.

Su principal reclamo es que se está legislando sin tomar en cuenta a todos los sectores de la sociedad que, deben ser incluidos para que propongan también sus puntos de vista, pues tal y como se está llevando a cabo el trabajo legislativo, están dejando fuera, precisamente a estos grupos que difieren de lo que ahí se está proponiendo.

También reclaman que, se pretende prohibir las terapias de conversión y, además, por pretender que se les pague con dinero del erario las operaciones de cambio de sexo a las personas “trans”; y que las terapias de conversión son necesarias, porque son, sobre todo, tratamientos del orden mental.

Este grupo que se denomina Frente Nacional de la Familia, ¿a cuál o cuáles familias se referirá? Porque queda claro que, a la mayoría de las familias mexicanas, por supuesto que no, pues existe una gran diversidad de lo que significa “familia” para la mayoría, si no es que todos los mexicanos de ambos sexos, ya que, por desgracia, la mayoría de las familias en nuestro país son disfuncionales, poco avenidas y con multitud de conflictos a su interior. No hay o podría haber una familia modelo que pudiera poner el ejemplo a ningún sector de la sociedad, pues hasta en las “mejores familias” existen conflictos y desavenencias; si bien en algunas de estas familias al ojo público se ocultan, en su interior muchas de las veces son un infierno; pero dando una buena cara en cuanto salen a la calle.

¿Acaso ignora este Frente Nacional de la Familia que, la homosexualidad existe en este planeta desde que comenzó a haber vida? ¿Que no nada más está presente la diversidad sexual entre los humanos, sino también en otras tantas especies vivientes?

Las terapias de conversión se interrumpieron o prohibieron, porque no llevan a ningún lugar, ya que una persona con su sexualidad bien definida, así sea contraria al cuerpo que tiene, por más que se le diga, por más tratamientos que se le den, etcétera, no lo harán cambiar jamás, pues todo se basa a nivel hormonal y de forma natural, sin que nadie tenga culpa alguna de esta situación; la preferencia sexual es muy de cada quien y, mientras no perjudiquen a nadie más, pues, ¿para qué meterse en la vida tan personal de otras personas? ¿Qué acaso no entenderán aquella máxima tan popular y muy significativa de que “cada quien hace de su cuerpo un papalote?

Ahora bien: es muy probable que no haya familias tanto en México como en la mayor parte o todo el mundo que no cuenten con al menos una o dos personas homosexuales, unos declarados abiertamente y otros, por lo regular y que podría ser lo más común, como tapados, por temor al qué dirán; sin embargo y, como se dice también que la basura se esconde mejor en la basura, se ha documentado y comprobado que, en muchos de estos grupos que se dicen ser los más acérrimos enemigos de la homosexualidad y del aborto, son en donde se trata de ocultar todo esto que supuestamente critican  y odian, todo con el fin de desviar la atención y así, tratar de salirse del ojo clínico y de sospecha de la sociedad. Porque si algún día se llegaran a investigar a todas esas personas que dicen estar en contra las preferencias sexuales de otras personas y del aborto, tal vez se llegarían a encontrar un sinfín de anomalías al interior de sus propias familias, así sean lejanas o muy de primer grado; pero algo se podría descubrir.

Obviamente que estos grupos que, clausuraron simbólicamente el Congreso del Estado de Nayarit, están orinando fuera de la olla, al afirmar que se les esté dando preferencia a homosexuales de ambos sexos, así como a personas trans, para ocupar puestos de trabajo en lugar de quien ha batallado durante años para conseguir su base laboral; no, no es así, pues está documentado y se ha comprobado que, de lo que se trata es de que no sufran discriminación por sus preferencias sexuales, porque se han dado casos ya documentados, en que varias personas pertenecientes a la comunidad gay, han sido despedidas de su trabajo por estar bien definidas en su personalidad y preferencia sexual; nada más por eso.

Sea pues. Vale.