Julio Urías tuvo una actuación ejemplar con los Dodgers de Los Ángeles y se llevó la decisión ante los Gigantes de San Francisco por pizarra de 3-1. El pitcher zurdo colgó el cero en seis entradas, en las que toleró solamente cuatro imparables y ponchó a cuatro rivales, con 52 strikes en 65 lanzamientos, además de 1.88 de efectividad.

Con esta salida de calidad en el Dodger Stadium, el serpentinero sinaloense lleva su récord a 2-1 y continúa con el dominio de los Dodgers en la División Oeste de la Liga Nacional (15-7), previéndose su siguiente apertura para el lunes 9 de mayo, en el primero de la serie ante los Piratas de Pittsburgh.

La derrota se la llevó Carlos Antonio Rodón, la primera para él en la temporada (3-1), al trabajar por seis entradas completas, en las que fue castigado con tres imparables, dos carreras limpias permitidas, con dos pasaportes regalados y tres chocolates recetados, para 1.55 de efectividad.

Chris Taylor abrió la pizarra en la baja de la segunda entrada al responder la bola rápida de cuatro costuras que le mandó Rodón con un sencillo entre el jardín derecho y el central, con el que remitió al pentágono a Max Muncy y Cody Bellinger (2-0).

La reacción de los de la bahía llegó hasta el séptimo inning, cuando Alex Vesia trabajaba en la lomita y Luis González mandó un elevado de sacrificio al prado derecho, remolcando a Wilmer Flores para colocarse debajo por una carrera.

Pero en la octava entrada, un wild pitch de José Álvarez llevó a Hanser Joel Alberto Peña a la caja registradora y los Dodgers se colocaron con 3-1. Craig Kimbrel batalló un poco para sacar el último out (con hombres en primera y segunda), pero se logró el 27 con una jugada de selección al campocorto y el cerrador consiguió su quinto salvamento del año.