El Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (Conave) emitió un aviso epidemiológico a todas las unidades médicas de primer, segundo y tercer nivel de atención y las Unidades de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria (UVEH), miembros de la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, respecto a la hepatitis aguda grave de etiología desconocida, cuyos primeros casos fueron notificados por el Reino Unido a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado 5 de abril.

El Conave informó que hasta el pasado 21 de abril se han notificado al menos 169 casos en niños de un mes a 16 años de edad en 12 países, en el que no se incluye México. Se han notificado casos en Reino Unido (114), España (13), Israel (12), Estados Unidos de América (9), Dinamarca (6), Irlanda (< 5), Países Bajos (4), Italia (4), Noruega (2), Francia (2), Rumanía (1) y Bélgica (1).

Se informó que a la fecha “se ha detectado el virus del SARS-CoV-2 en 20 de los casos. La gran mayoría de los casos para los que hay información no han recibido la vacuna contra la Covid-19. Las manifestaciones clínicas corresponden a una hepatitis aguda con transaminasas (AST o ALT) marcadamente elevadas”.

La mayoría de los casos, explica la autoridad sanitaria, presentaron ictericia, además de signos y síntomas gastrointestinales (incluyendo dolor abdominal, diarrea y vómitos), aunque ninguno presentó fiebre. “En ninguno de los casos se identificó la infección por los virus de la hepatitis A, B, C, D y E. Su evolución clínica es variable, hasta la fecha el 10 por ciento ha requerido trasplante de hígado”.

Agrega que del total de casos notificados, se han detectado adenovirus en 74 de los casos; 18 de los que tienen información sobre la tipología se han identificado como F tipo 41. “Hasta el momento no se ha identificado la etiología de los casos, sin embargo, el adenovirus es la hipótesis más estudiada”, señala el aviso epidemiológico.

El comité detalló que las formas de transmisión del adenovirus incluyen: gotas, fecal-oral, contacto. Agregó que a veces, “el virus puede eliminarse durante mucho tiempo después de que una persona se recupera de una infección, especialmente entre aquellas con sistemas inmunitarios debilitados”.

Esta “excreción de virus” generalmente ocurre sin ningún síntoma, aunque la persona aún puede transmitir el adenovirus a otras personas, el cual causa infecciones respiratorias, oculares, urinarias, gastrointestinales y ocasionalmente hepatitis, y en personas con inmunocompromiso se puede desarrollar cuadros graves”.

Indicó que el diagnóstico se realiza por prueba PCR y cultivo, y no existe un tratamiento específico para las personas con infección por adenovirus.