‘La Roca’ es una gema con forma de pera de 228.31 quilates y del tamaño aproximado de una pelota de golf.

Los precios de los diamantes se han visto favorecidos por las sanciones impuestas a su principal productor, Rusia, así como por el regreso de los eventos VIP a medida que se van relajando las restricciones por la pandemia.

Extraído en Sudáfrica, ‘La Roca’ fue usado por su antiguo propietario como un collar de Cartier. El anterior récord de subasta para un diamante blanco era una gema de 163.41 quilates vendida en 2017

“La Roca”, el mayor diamante blanco jamás subastado, se rematará la próxima semana en Ginebra, en el marco de una venta de Christie’s que incluye dos gemas de más de 200 quilates cada una.

Se espera que “La Roca”, una gema con forma de pera de 228.31 quilates y del tamaño aproximado de una pelota de golf, se venda por un valor de hasta 30 millones de dólares, según la casa de subastas.

“A menudo, con estas gemas más grandes sacrifican parte de la forma para mantener el peso”, dijo a Reuters Max Fawcett, jefe del departamento de joyería de Christie’s en Ginebra.

“Esta es una forma de pera perfectamente simétrica y (…), una de las gemas más raras que se han vendido en una subasta”

Los precios de los diamantes se han visto favorecidos por las sanciones impuestas a su principal productor, Rusia, así como por el regreso de los eventos VIP a medida que se van relajando las restricciones por la pandemia.

Extraído en Sudáfrica, “La Roca” fue usado por su antiguo propietario como un collar de Cartier. El anterior récord de subasta para un diamante blanco era una gema de 163.41 quilates vendida en 2017.

Christie’s también está vendiendo una piedra amarilla de 205.07 quilates en forma de cojín llamada “El diamante de la Cruz Roja”, ya que una parte no especificada de los ingresos de la subasta se destinará al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), con sede en Ginebra.

La gema, que tiene una cruz de Malta facetada en su base, fue vendida por primera vez por Christie’s en 1918 en una subasta londinense en la que los residentes vendieron objetos preciosos del hogar para ayudar al esfuerzo de guerra. Lo recaudado, 10,000 libras (hoy 12,350 dólares), sirvió para ayudar a la Sociedad de la Cruz Roja Británica.

Un portavoz del CICR dijo que esta vez, una parte de la recaudación de la venta se destinaría a llevar agua potable a las personas afectadas por el conflicto.