Certamen de estrellas y glamour, Cannes hace honor al mismo tiempo a su reputación de comprometerse con la actualidad internacional y el cine de autor.

Para su regreso triunfal, con miles de participantes y sin mascarillas, el festival francés abre las puertas no solamente a los creadores ucranianos, sino a los rusos opositores.

El certamen anunció este jueves que presentará la película que rodó el director lituano Mantas Kvedaravicius en la ciudad portuaria ucraniana de Mariupol, donde halló la muerte en abril pasado.

Mariupolis 2″ (1H45), una película “que muestra la vida que continúa bajo las bombas” fue añadida a la lista oficial de películas, explicó el comunicado, que resaltó también que este largometraje contiene “imágenes trágicas y esperanzadoras al mismo tiempo”.

La novia de Kvedaravicius y la montadora lograron armar la película tras la muerte de su creador.

Por otra parte un joven director ucraniano, Maksim Nakonechnyi, presenta “Bachennya Metelyka”, ambientada en la guerra de Donbás, que estalló en 2014 en los territorios prorrusos del este de Ucrania.

Otro ucraniano, Sergei Loznitsa, ya con una larga carrera a sus espaldas, participa por su parte con “The natural history of destruction”.