La nativa de San Luis Potosí se impuso en su debut en Roland Garros a la húngara Panna Udvardy, por parciales de 7-6 y 6-3

La mexicana Fernanda Contreras (N.225 de la WTA) se clasificó para la segunda ronda de Roland Garros tras superar a la húngara Panna Udvardy (N.90) por 7-6 (10/8) y 6-3 en 1h49 de partido.

Contreras, que se declaró fan de Ashley Barty, del revés a una mano de Roger Federer que intenta imitar y de la garra de Rafael Nadal, se mostró “orgullosa y emocionada” de representar a México.

“Disfruté mucho del partido. Solo estar en Roland Garros ya es un sueño para mí”, declaró la mexicana en zona mixta tras el partido, admitiendo “estar todavía en las nubes”.

La nativa de San Luis Potosí gritó “Viva México” cuando sentenció su pase a la segunda ronda de Roland Garros y posteriormente cantó con el corazón el tradicional “Cielito Lindo”. Orgullosa mexicana.

“La porra mexicana estuvo hoy muy padre. Es un orgullo llevar a México en la sangre y cantar esta noche el ‘Cielito lindo'” junto a los seguidores mexicanos que presenciaron en directo su actuación.

En segunda ronda, Contreras, que en octubre cumplirá 25 años y participa por primera vez en un Grand Slam, jugará contra la rusa Daria Kasatkina (N.20), cuartofinalista en París en 2018.

“Tengo tiempo para ver videos en línea y preparar un plan”, declaró Contreras, que reside en Austin (Estados Unidos) desde los 13 años y que lleva el tenis en la sangre, ya que su abuelo ‘Pancho’ Contreras fue integrante del equipo mexicano que jugó la final de la Copa Davis en 1962.

“Pero mi familia nunca me presionó para que jugara al tenis”, matizó Contreras, quien no se planteó pasar a profesional hasta hace un par de años, una vez ya había obtenido una licenciatura universitaria en ingeniería mecánica con mención honorifica.

Realizó sus estudios en Westlake High School y luego ingresó a la Universidad de Vanderbilt, pero nunca olvidó sus raíces mexicanas y potosinas.

En este 2022 ya ha sumado 5 títulos, todos en dobles, dos en enero en el ITF de Australia y otro en España, volvió a repetir en España en febrero, en marzo en Australia y apenas hace unos días en Francia.