Starlink es uno de los ambiciosos proyectos de Elon Musk. Si aún no has oído hablar de él, se trata de un sistema de internet satelital que permitirá que tengas internet en cada rincón del planeta gracias a miles de satélites que ya están siendo puestos en órbita por SpaceX, una de las empresas de Musk. La ventaja de este tipo de internet es que la señal llegaría incluso a zonas rurales o al rincón más alejado del planeta Tierra. El proyecto implica el uso de 12,000 satélites que servirían como complemento a la infraestructura actual.

Hasta ahí todo suena bien, pero no todos los países están contentos con la idea de los satélites flotando sobre su territorio. Según un reporte de investigadores militares chinos no ven con buenos ojos el proyecto de Starlink y recomiendan implementar un plan que permita la destrucción de los satélites si llegaran a suponer una amenaza para el país.

Además de proveer servicio de internet Starlink podría ser también utilizado con fines militares y rastrear la presencia de armas hipersónicas en un territorio determinado, además de asistir a los aviones de combate durante algún conflicto armado. Los satélites también cuentan con la capacidad para cambiar de órbita súbitamente si fuera necesario gracias a sus propulsores iónicos que los pondrían fuera del alcance de un misil que intentara derribarlos.

Aunque la relación de Elon Musk con el gobierno de china es buena (se dice que es amigo del presidente Xi Jinping) el hecho de que haya firmado contratos privados con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para Starlink ha despertado preocupación y sospechas.

Actualmente el proyecto cuenta ya con unos 1,600 satélites activos y ofrece el servicio en 32 países incluyendo Estados Unidos, Australia, Canadá, Nueva Zelandia, Europa y México en donde tiene un costo de $2,299 pesos mensuales (más una instalación de $14,300 pesos) con velocidades que oscilan entre los 100 y los 200 Mb/s.