Por Sergio Mejía Cano

Aprobada la ley de Derechos y Justicia Laboral en Nayarit

Pues, como se tenía previsto, se aprobó la iniciativa de ley -se dice que, con 18 votos a favor y 12 en contra- respecto a los Derechos y Justicia Laboral que envió el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero; iniciativa de ley que generó cierta incertidumbre entre buena parte de la clase trabajadora al servicio del estado y municipios, pero más por especulaciones que por certezas respecto al contenido de esta iniciativa de ley.

Obviamente que, munchos de estos trabajadores, se quedaron con la impresión de la anterior ley, denominada entre los mismos trabajadores de ambos sexos, como “ley antiburocrática”, en donde se dice, el doctor Leopoldo (Polo) Domínguez tuvo mucho que ver, y más, porque se enfocaba a reducir las prestaciones y conquistas laborales de los trabajadores; conquistas que, en sí, los trabajadores no las ganaron poniendo una pistola en la sien a quienes tenían que aprobar dichas conquistas laborales y ni sus dirigentes, pues estos las pidieron y se las dieron (sin albur), quizás por favoritismos, por agradecimientos o porque dichos líderes sindicales contribuyeron incitando a sus representados a que votaran por determinados candidatos y determinado partido político.

 Y, a propósito de representantes, es en estos casos de aprobación de iniciativas de ley, cuando los dizque representantes populares, vulgo diputados, deberían salir a sus distritos a preguntar a sus supuestos representados cómo quieren que sea su voto; porque si bien se dice que estamos en una burocracia representativa, esa representación no se toma en cuenta la mayoría de las veces, pues el diputado o diputada, vota de acuerdo a la línea que le fijan, por sus propias convicciones e intereses particulares o de grupo. ¿Acaso preguntaron diputadas y diputados a sus representados cómo querían que votaran? Por supuesto que no. Porque si bien se dijo en su momento que se llevaron a cabo parlamentos abiertos, se entiende que la voz de la población, así como la de algunos representantes sindicales no se tomó en cuenta, pues la línea ya estaba marcada.

Y he aquí una vez más los inconvenientes de que siga habiendo diputadas y diputados por la vía plurinominal, porque una vez más se puso de manifiesto que, como no se sienten comprometidos con ningún sector de la población que no los eligió, se sienten más obligadas y obligados a favorecer a quien o quienes los pusieron en ese cargo de representación proporcional y nada más.

Sin embargo, grosso modo, leyendo el Dictamen con Proyecto de Ley de Derechos y Justicia Laboral para los Trabajadores al Servicio del Estado de Nayarit, se ve que está lo más apegado posible a la Ley Federal del Trabajo, con la salvedad de que, en lo referente a los aguinaldos, dice este proyecto que no se pagarán menos de 20 días de salario, y posiblemente esto fue una de las cosas que incomodó a los trabajadores y que por lo mismo comenzaron a protestar, posiblemente por lo arisco que quedaron con la anterior ley antiburocrática de Polo Domínguez, porque se dijo en su momento que, los trabajadores de nuevo ingreso a partir de marzo de 2019, no contarían con las mismas prestaciones y conquistas laborales con las que contaban ya los de más antigüedad en el servicio. Pero en este proyecto se enfatiza la conocida frase de que, “a trabajo igual, salario igual”, y de que no habrá discriminación de ningún tipo, lo que indica claramente que, todos los trabajadores tendrán que gozar de las mismas prebendas, sin distinción de antigüedad.

Y en cuanto a los días de descanso obligatorio, en que los trabajadores so pueden ser obligados a trabajar esos días, pero que, si se requieren sus servicios se les pagará doble su jornada laboral, se debería aclarar que, aun así, no se puede obligar a un trabajador a asistir a trabajar así se le pague doble, porque en la misma Ley Federal del Trabajo se establece que, cuando un artículo sea ambiguo o se contraponga con otro, se le dará preferencia al artículo que beneficie más al trabajador. Así que, en dado caso de que un trabajador o trabajadora se niegue a trabajar en día de descanso obligatorio, no se le debe amonestar en ningún caso, porque son días de descanso obligatorio.

Lo hecho, hecho está, sin embargo, tal y como se dice que toda ley es perfectible, se le podría dar una revisión a fondo a esta ley de Derechos y Justicia Laboral, para perfeccionarla aún más.

Y, si como dijo un clásico, si todo es asunto de pesos y centavos, pues que se revisen los sueldos de los funcionarios.

Sea pues. Vale.