Como parte de la investigación en torno a la mafia rumana que opera principalmente en la Riviera Maya, misma que encabeza Florian Tudor, testigos colaboradores del FBI que se encuentra bajo resguardo de autoridades de Estados Unidos advirtieron que aunque Tudor se encuentra encarcelado, su grupo sigue operando en Quintana Roo en la red de clonación de tarjetas, tráfico ilegal de cubanos y trata de mujeres.

De acuerdo con información difundida por Reforma, uno de los testigos narró ante las autoridades estadounidenses que el grupo que lidera Tudor utilizó a un operador conocido como ‘Capitán Marino’ para entregar apoyos a las campañas de Laura Fernández a la alcaldía de Puerto Morelos en 2016 y en 2018 y apoyó otras campañas de candidatos del Partido Verde en Quintana Roo.

Florian le puso mucho dinero en esta mujer (Laura Fernández) para hacerla alcaldesa. Siempre le invertía (…) decía que con ella, él iba a llegar muy alto (…) Él nos decía que si ella ganaba, ‘ya tenemos Puerto Morelos, vamos a hacer hoteles y ranchos'”, aseguró el testigo.

El testigo también reveló que a cambio de los apoyos a los políticos, en especial en Puerto Morelos, a Florian Tudor se le permitió expandir sus negocios y proyectos inmobiliarios.Además, detalló que la candidata de ‘Va por Quintana Roo’ a la gubernatura los contactaba con el mundo de la política y cobraba desde 100 mil pesos hasta un millón “por conecte”.

Foto: Facebook

El colaborador del FBI señaló que los vínculos del líder de la mafia rumana comenzaron cuando Laura Lynn Fernández era la secretaria de Turismo en 2013, durante el gobierno del priista Roberto Borge, quien se encuentra preso en Morelos.

¿Quién es Florian Tudor?

Florian Tudor, también conocido como ‘El Tiburón’, llegó a México hace más de 10 años y se le relaciona con el robo de millones de pesos en cajeros automáticos. Aunque él afirma no ser un criminal, es uno de los más buscado por su país. 

El líder de la mafia rumana fue detenido en mayo de 2021 en el aeropuerto de Cancún. El FBI había girado órdenes de captura por las redes de lavado y el saqueo de miles de millones contra ciudadanos norteamericanos a través de cajeros automáticos, que eran manipulados para robar identidades y realizar retiros.