El gigante energético ruso Gazprom anunció este martes que había suspendido el suministro de gas al proveedor neerlandés GasTerra ante el rechazo de este a pagar en rublos.

“Gazprom ha suspendido totalmente sus envíos de gas a la sociedad GasTerra B.V. (Países Bajos) debido al no pago en rublos”, anunció la compañía en un comunicado en Telegram.

Como respuesta a las sanciones impuestas por la Unión Europea tras la ofensiva lanzada en Ucrania, el presidente ruso Vladimir Putin exigió que los compradores de gas de países “hostiles” pagaran en rublos en vez de euros o dólares y desde cuentas en bancos rusos, bajo amenaza de suspender el suministro.

El grupo GasTerra rechazó estas condiciones y reclamó el respeto de las obligaciones contractuales, señalando que los pagos exigidos por el Kremlin suponían “un riesgo de violación de las sanciones elaboradas por la Unión Europea”.

Alrededor del 15 % del gas de Países Bajos procede de Rusia, lo que equivale a unos 6.000 millones de metros cúbicos por año, según el gobierno.

Aunque es una cifra inferior a la media europea (40 %), Países Bajos intenta reducir su dependencia de la energía rusa.

La decisión de Gazprom implica que el país no recibirá unos 2.000 millones de metros cúbicos de gas de ahora hasta octubre, había advertido.

El cese de suministros supone que desde ahora hasta el 1 de octubre de 2022, fecha en la que finaliza el contrato, Países Bajos dejará de recibir unos 2.000 millones de metros cúbicos de gas al año aproximadamente. GasTerra, anunció que ya había anticipado este escenario comprando gas en otros sitios.

Para compensar, la empresa holandesa de transporte de gas Gasunie está construyendo con urgencia una terminal en el puerto de Eemshaven, en Groningen. Se espera que con la contratación de dos buques de regasificación, GasTerra BV reciba al menos 8.000 millones de metros cúbicos de gas al año.

De acuerdo con Gazprom, el suministro hacia Países Bajo solos en 2020 fue de unos 11.810 millones de metros cúbicos al año, de acuerdo con la información publicada por la agencia rusa Interfax. Con esta decisión, Países Bajo se suma a la ya adoptada por Polonia, Bulgaria y Finlandia, a quienes se les ha confirmado también el fin de estos suministros.

El pasado 31 de marzo, por orden del presidente, Vladimir Putin, las empresas energéticas rusas se vieron obligadas a cobrar sus servicios con rublos para contrarrestar las sanciones europeas impuestas por la invasión de Ucrania hace ahora tres meses.

Situación en Dinamarca

Entre tanto, este martes, la compañía energética danesa Orsted, dio a conocer, a través de un nuevo comunicado, que su país se quedará, a partir del próximo miércoles, 1 de junio, a las 6:00 a.m., sin el servicio de abastecimiento de gas proveniente de Rusia; lo anterior, debido a que su país se ha mantenido en la decisión de no acceder a la exigencia rusa de pagar dichos recursos en rublos; su moneda local, y no en Euros.

Esta noticia había sido anticipada el pasado lunes por la misma compañía, que, en su momento, expresó la probabilidad de dicho panorama, explicando que no existe alguna clase de contrato que condicione la relación comercial, por lo que el el suministro con el que actualmente cuenta el país, solo iría hasta el final de la jornada de este martes, 31 de mayo de 2022.

En su comunicado, la compañía energética afirmó que “como no hay un gasoducto que vaya directamente de Rusia a Dinamarca, Rusia no podrá cortar directamente el suministro de gas, por lo el país tiene la oportunidad de seguir obteniendo gas a través de pares en Europa”

Esta situación se deriva de que Gazprom Export, empresa encargada de la exportación del gas ruso, se ha sostenido, en el marco de la estrategia para contrarrestar las sanciones impuestas por occidente a Rusia como represalia por la guerra en Ucrania, su política de exigir el pago de los recursos en rublos, situación a la que se negó Dinamarca.

Dentro de las políticas de Rusia para contrarrestar dichas sanciones, también está la imposición a sus compradores europeos de que dichos pagos por el suministro de gas, se hagan, además de en rublos, a través de entidades financieras rusas, con el objetivo de mitigar los impactos que, sobre ese sector han tenido las medidas de occidente.

El pasado lunes, luego de conocerse la alerta por parte de la empresa Orsted , la entidad recibió el beneplácito por parte de las autoridades civiles de Dinamarca, e incluso su primera ministra, Mette Frederiksen, quien se manifestó desde Bruselas, Bélgica, para expresar su respaldo a la decisión.

Tras confirmarse el hecho, la empresa danesa dio a conocer que trabaja en el ‘aprovisionamiento’ de sus reservas en Dinamarca y Alemania, con el objetivo de que la crisis, por el no abastecimiento, llegue a golpear a los ciudadanos.

Se estima que el gas ruso representa cerca del 18 % del consumo energético anual de Dinamarca.

Estas tensiones se derivan de la ocupación de Rusia a Ucrania, invasión que, el pasado 24 de mayo cumplió 3 meses, y que, según la Onu ya ha dejado más de 4.100 personas muertas, y millones de refugiados.