La recuperación del mercado laboral se afianzó en abril, espacio en el que un poco más de un millón de personas se sumaron a un empleo. Con este dato, la población ocupada en México llegó a 57.7 millones de personas, un nuevo máximo histórico para este indicador.

De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el cuarto mes del año la tasa de participación laboral superó el nivel de 60% de la población en edad de trabajar por primera vez en el transcurso de la pandemia. De esta manera se ubicó muy cerca de lo reportado en febrero de 2020 (60.2%), antes del impacto de la emergencia sanitaria en el mercado laboral.

“En el periodo se crearon 1 millón de nuevos empleos, hilando tres meses al alza. Así, los empleos totales se ubican 1.9 millones por arriba de los registrados en febrero 2020, utilizado como métrica prepandemia y que representa un nuevo máximo histórico”, señaló Juan Carlos Alderete, director de Análisis Económico de Banorte.

Las ganancias reportadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) se concentraron mayormente en el empleo formal. Del universo de 1 millón 37,817 trabajos generados en el mes, 432,457 plazas fueron en la informalidad y 605,360 plazas en la formalidad. Esta distribución llevó a que la tasa de informalidad se redujera de 55.8 a 55.5 por ciento.

Los datos de nuevos empleos formales contrastan con las cifras reportadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para el mismo periodo, cuando se informó sobre un avance de 5,490 plazas. A decir de los analistas, esto pudiera reflejar mayores contrataciones en otras áreas, como la administración pública federal y estatal, y el ejército.

Junto con los niveles de empleo, en abril aumentó también la subocupación, es decir la cantidad de personas que trabajan jornadas reducidas y que tienen la necesidad y disponibilidad para laborar más tiempo. A esta condición se sumaron en el mes 433,537 personas, con lo que la tasa de subocupación subió de 8.4 a 9.0 por ciento.

“La subocupación es, en parte, causa de una insuficiencia de ingresos para los hogares. De hecho, en las ENOE trimestrales se reporta el ingreso por hora promedio de la población ocupada y las horas que trabajan. Analizando ambas cifras se observa que en estos últimos dos años el ingreso mensual promedio ha aumentado solamente 0.69% en términos reales. Sin embargo, el ligero aumento ha sido consecuencia de un mayor número de horas trabajadas, ya que el salario promedio por hora trabajada se ha mantenido prácticamente sin cambio en los últimos dos años”, puntualizó Alfredo Sandoval Jaime, analista económico de Banco Base.

En tanto, la tasa de desempleo tuvo un ligero repunte al pasar de 2.97 a 3.03% entre marzo y abril, esto debido a la salida de más personas a la búsqueda activa de un trabajo. Al considerar a la población inactiva, pero disponible para trabajar, la tasa de desempleo extendido se ubicó en 14.2%, sin cambios respecto a lo reportado el mes anterior.

Al respecto, Alfredo Sandoval Jaime consideró que el aumento marginal en la tasa de desempleo, y que en términos prácticos implica que 71,046 personas se sumaron a esta condición en abril, “no debe interpretarse como un mal dato, dado que fue el resultado de una mayor cantidad de personas entrando al mercado laboral”.

Fuerte impulso del sector servicios

Por sectores, los principales aumentos en el empleo en el cuarto mes del año se concentraron en el sector servicios, principalmente en el comercio (443,348 plazas), restaurantes y hoteles (408,982 plazas) y en el sector público (145,915 plazas), y en las actividades agrícolas (222,999 plazas). En tanto, en la industria se reportó una disminución de 79,221 puestos de trabajo, en su mayoría en la construcción.

De esta manera, dos de cada tres empleos generados en el periodo reportado provinieron de actividades como el comercio, restaurantes y servicios de hospedaje. En suma, siete de las 12 actividades económicas reportadas por el Inegi tuvieron un aumento en el número de personas empleadas.

“A diferencia de los meses anteriores, los grandes contribuyentes fueron los servicios, pues, por ejemplo, el comercio, los restaurantes y el alojamiento generaron 65.3% del total del empleo, lo que apunta a una buena temporada para las empresas del sector turístico. De hecho, con las ganancias de abril, los restaurantes y el alojamiento superaron por primera vez en el proceso de recuperación su nivel máximo anterior a la pandemia, mientras que los empleos en el comercio se hallan a poco menos de 30,000 de su respectiva referencia”, detalló Marcos Daniel Arias Novelo, analista económico de Monex.

Los especialistas destacan que los datos del comportamiento del mercado laboral para abril son positivos y muestran una recuperación sólida y absoluta ante el impacto de la pandemia, sobre todo al considerar la estacionalidad del periodo reportado, espacio en el que usualmente se registran pérdidas.

Para el mediano plazo, coinciden, hay algunos riesgos que podrían hacer más lenta la recuperación del empleo, entre ellos un entorno económico de alta inflación, problemas persistentes en las cadenas de suministro, mayores tasas de interés e incertidumbre, lo que podría debilitar las inversiones y, por ende, la generación de nuevas plazas.