Después de una larga búsqueda, la pareja comprometida encontró el hogar de sus sueños y ya comenzaron la mudanza

Desde que anunciaron que había decidido darse una segunda oportunidad, Jennifer López y Ben Affleck han sido foco de atención por los fanáticos. Y es que se trata de una de las parejas más mediáticas de todos los tiempos.

Como si siguiera una especie de plan perfecto, Bennifer, como llaman sus fans a su romance, ha logrado establecer un equilibrio perfecto en su relación.

Retomaron el romance, unieron a sus familias, se comprometieron y ahora encontraron un hogar donde construir todos sus recuerdos de aquí en adelante.

Y tras una intensa búsqueda, contratos fallidos y casi perder la esperanza, finalmente la dupla de actores encontró el hogar de sus sueños.

Jennifer López y Ben Affleck supervisan la mudanza

Apenas supieron que ese era su lugar, los actores no lo dudaron y dieron el sí a adquirir esta casa. No pasó demasiado tiempo para que Ben y Jennifer comenzaran con los planes de mudanza.

La dupla contrató a un equipo de mudanzas mientras se preparan para mudarse oficialmente a su nueva casa de $60 millones.

Entre ambos juntan una familia de cinco niños, quienes tendrán sus propias habitaciones en casa para cuando compartan el día con ellos. Mientras que Jen es madre de los mellizos Emme y Max, Ben comparte tres hijos con Jennifer Garner: Seraphina, Violet y Samuel.

Los camiones de mudanza arribaron a sus casas actuales para comenzar a llevarse sus pertenencias al nuevo terreno. Desde sus muebles y guardarropas, hasta los juguetes de los niños y el aro de básquet del patio trasero.

La mudanza está en marcha y la pareja está solo a un paso de convivir.

Así es la casa de Bennifer

La casa que Jen y Ben adquirieron no sólo es lo más lujoso, sino que tiene una gran historia detrás. Esta propiedad le perteneció una vez al actor Danny DeVito y luego, en 2018, se la vendió al multimillonario australiano y exnovio de Mariah Carey, James Packer.

Ahora Bennifer se declara propietaria de esta increíble mansión que costó $60 millones de dólares, un número que la pareja estimaba destinar a su hogar.

La propiedad es un complejo con varias estructuras entre la mansión principal y 2 casas de huéspedes.

Cuenta con 7 dormitorios, ideal para la múltiple cantidad de personas que conforman la familia.

Entre sus lujos se destacan un salón de belleza accesible a través de un ascensor privado desde la suite principal y una sala de cine privada.

La cocina es toda de mármol con 2 islas grandes y una estufa LaCornue. Tiene electrodomésticos de la más alta tecnología, decorada completamente en tonos neutros.

Otros de sus lujos incluyen una gran piscina al aire libre rodeada de un gran campo verde, una sala de puros y una bodega con una extensa colección de vinos añejos. También tiene un garaje para 8 coches y una gran pista de motor.