Una mina de carbón situada en una zona remota de Rusia está expulsando enormes cantidades de un gas de efecto invernadero muy potente en lo que se ha descrito como la “mayor” fuga de metano jamás detectada en una sola instalación.

La mina Raspadskya, situada en la región de Kemerovo, en el sur de Rusia, libera casi 90 toneladas de metano cada hora, según los nuevos datos de GHGSat, una empresa que utiliza satélites para vigilar las fugas de metano desde el espacio.

La empresa dijo que detectó 13 columnas de metano distintas durante un paso del satélite el 14 de enero de 2022 y observó más columnas en fechas posteriores.

“Encontramos grandes fugas en todo el mundo, pero ésta se destacó”, dijo, añadiendo que era la mayor fuga jamás registrada y rastreada hasta su origen.

GHGSat dijo que si la emisión continuaba al mismo ritmo durante un año, la mina emitiría más de 764.000 toneladas de metano, lo que equivale a la cantidad de gas natural necesaria para abastecer a 2,4 millones de hogares durante un año.

Después del dióxido de carbono, el metano es el segundo factor que más contribuye al cambio climático causado por el ser humano

El metano es el principal componente del gas natural que se utiliza para calentar los hogares y cocinar, y puede filtrarse de las minas de carbón, de las plataformas de petróleo y gas, así como de las tuberías que transportan los combustibles fósiles. También procede de los vertederos y la agricultura, siendo los eructos de las vacas una de sus mayores fuentes.

Una gran acumulación de metano en los túneles subterráneos podría ser extremadamente peligrosa porque es un gas explosivo. Los mineros del yacimiento de Raspadskaya ya han sufrido consecuencias mortales; en 2010, una explosión de gas en la mina mató a más de 60 personas.

Con el planeta acercándose rápidamente a los 1,5 °C de calentamiento por encima de los niveles preindustriales, los científicos han advertido que el metano atmosférico debe reducirse rápidamente. Los 1,5 °C se han identificado como un umbral crítico y mantener el calentamiento lo más cerca posible de este punto es el objetivo clave del histórico acuerdo climático de París.