La Conferencia del Episcopado de México pidió al gobierno federal protección y revisar las estrategias de seguridad del país, las cuales, aseguraron, están fracasando. Afirmaron que “el crimen se ha extendido por todas partes”, esto, después del asesinato de dos sacerdotes jesuitas en Chihuahua.

A través de un comunicado, el organismo indicó que es tiempo de “escuchar a la ciudadanía, a las voces de miles de familiares de víctimas y a los puestos policiacos maltratados por el crimen”.

Por ello, hicieron un llamado para que las tres órdenes de gobierno convoquen a un diálogo nacional para emprender acciones hacia la paz, “creemos que es posible (…) escucharnos, no hace débil a nadie, al contrario, nos favorece como nación”, afirmaron.

En el comunicado también afirmaron que reconocen que “no han hecho lo suficiente” para la evangelización de los pueblos, por lo que llamaron a los sacerdotes y demás “trabajadores de dios a concretar su proyecto de paz”.

Además, mostraron su solidaridad con las víctimas “más allá de las diferencias políticas, reconozcamos que todos somos hermanos”, aseguraron.