La Corte Suprema de Estados Unidos determinó que la administración del presidente Joe Biden puede concluir con el programa de asilo conocido como ‘Quédate en México‘, implementado  por el gobierno de Donald Trump, que obliga a los migrantes a esperar en México mientras procesan su solicitud de asilo en el país norteamericano.

El plan ‘Quédate en México‘ fue implementado por Trump tras una negociación con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador con el objetivo de que México acogiera a miles de migrantes que buscaban ingresar a Estados Unidos en su zona fronteriza.

Tras una votación de 5-4, los magistrados determinaron que el programa, formalmente conocido como Protocolos de Protección al Migrante, no es requerido por la ley federal de inmigración pese a que el gobierno de Biden carece de capacidad para detener a todos los migrantes.

El fallo supone una victoria para el presidente Biden quien desde el inicio de su administración trató de acabar con esta política. La decisión se da luego de que los estados de Texas Missouri, gobernados por republicanos, demandaran sostener la iniciativa de Trump.

Los jueces subrayaron que el Tribunal de Apelaciones del 5º Circuito, con sede en Nueva Orleans, se equivocó al determinar que la ley federal de inmigración exigía enviar a los migrantes de vuelta a territorio mexicano si no había cupo suficiente para detenerlos en el país vecino. Asimismo, también desestimaron la decisión del 5º Circuito de anular la decisión del gobierno de junio de 2021 de poner fin al programa

Desde el primer día de su administración, Joe Biden trató de terminar con esta política cumpliendo así con una de sus promesa de campaña, sin embargo, su iniciativa pronto fue impugnada ante los tribunales por una coalición de estados encabezada por Texas, quien argumentó que poner fin al ‘Quédate en México’ iba en contra de la ley de inmigración además de que violaba la Ley de Procedimiento Administrativo. El programa se implementó por primera vez en 2019 y fue duramente criticado por defensores de derechos de los inmigrantes, quienes calificaron la medida como inhumana debido a que exponía a los solicitantes de asilo a condiciones peligrosas en la frontera con México.